La capital poblana vivió una noche de contrastes durante la pelea por el Campeonato Mundial Interino de Peso Mosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) entre la mexicana Gabriela “La Bonita” Sánchez y la argentina Tamara “La Rebelde” Demarco, la cual terminó de forma inesperada en un “empate técnico” tras apenas dos rounds de acción.
Lo que prometía ser una gran batalla terminó envuelto en controversia, abucheos y desilusión entre los fanáticos reunidos en el Auditorio GNP Seguros de Puebla.
Una pelea esperada que terminó en confusión
El ambiente era de fiesta. Puebla esperaba ver a su campeona subir al ring y conquistar el cinturón interino del CMB. Sin embargo, el entusiasmo se apagó muy pronto cuando, en el segundo asalto, un corte en la ceja izquierda de Tamara “Rebelde” Demarco obligó a detener la contienda.
La herida, ubicada sobre la ceja de la peleadora argentina, causó una hemorragia visible. Tras la revisión médica en el ring, los especialistas determinaron que Demarco no podía continuar. Sin embargo, la controversia comenzó de inmediato: los jueces y el cuerpo del Consejo Mundial de Boxeo consideraron que el corte se produjo por un cabezazo accidental y no por un golpe de Sánchez.
Esa decisión cambió todo, ya que bajo el reglamento del CMB, un combate detenido por un cabezazo accidental antes del cuarto round debe resolverse como empate técnico.
El público no tardó en manifestar su descontento. Los abucheos y las muestras de frustración inundaron el recinto, mientras el equipo de Sánchez buscaba una explicación.
Gabriela “La Bonita” Sánchez: “Me preparé para ganar, no para un empate”
Al finalizar la pelea, la boxeadora poblana se mostró visiblemente molesta. En declaraciones posteriores, Gabriela “La Bonita” Sánchez expresó que el resultado le dejó un “mal sabor de boca” y aseguró que ella estaba lista para continuar la pelea.
“Yo estaba dispuesta. Metió cabezazos; sin embargo, es un mal sabor de boca porque me preparé muy bien. Toda la gente estaba esperando que diéramos una gran batalla. Les agradezco a todos los que vinieron a verme. Esta no es una decisión mía”, señaló la pugilista.
La frustración de Sánchez no era solo personal. Detrás de ella había semanas de preparación, sacrificio y una gran expectativa por parte de la afición poblana, que la apoyó durante toda la velada.
Polémica en el cuadrilátero: ¿cabeza o golpe?
El momento más polémico ocurrió en el segundo round, cuando “La Bonita” conectó una derecha clara al rostro de Demarco, justo en la zona del corte. Algunos especialistas y asistentes aseguraron que el daño fue consecuencia directa de ese impacto, mientras que otros —incluidos los representantes del CMB— argumentaron que se trató de un choque accidental de cabezas.
La confusión se intensificó cuando la pelea se detuvo temporalmente para la revisión médica, y luego se anunció oficialmente que Demarco no podía continuar. Lo que siguió fue un caos momentáneo: ambas boxeadoras volvieron al ring sin que existiera una autoridad clara para reanudar o suspender formalmente el combate. El entrenador de la argentina incluso subió al cuadrilátero, retiró los guantes de su peleadora y puso fin al enfrentamiento, dejando un clima de tensión en el auditorio.
“Venían por el empate”: el reclamo de la boxeadora poblana
En sus declaraciones posteriores, Gabriela Sánchez no ocultó su enojo. Consideró que su rival no tenía la intención de continuar y que el equipo de Demarco buscó provocar la suspensión del combate.
“Hubo un corte, después ella se empezó a aventar, metió la cabeza y creo que ahí fue un error del médico. La verdad ella todavía podía seguir, era arriba de la ceja, podía salir adelante. Sin embargo, creo que ellos venían por el empate porque, cuando uno tiene las ganas, sale con todo”, afirmó la poblana.
Sánchez recordó también que en su pelea anterior había sufrido una fractura, pero aun así continuó hasta el final.
“A mí me fracturaron en la pelea pasada y me levanté. Así, sangrando, di la pelea. Creo que cuando uno tiene el hambre, la resiliencia, el esfuerzo y las ganas de demostrar quién es, aquí se demuestra”, dijo con firmeza.
Un inicio complicado y un final amargo
La pelea había comenzado con intensidad. Desde el primer round, Tamara Demarco sorprendió a la mexicana con una derecha que la mandó a la lona, aunque Sánchez se levantó de inmediato tras la cuenta de protección. Ese momento pareció encenderla, pues regresó con una actitud más agresiva.
En el segundo round, la mexicana buscó imponer su ritmo y logró conectar varios golpes efectivos. Sin embargo, la acción se detuvo abruptamente con el corte en la ceja de la argentina, que cambió el rumbo de la pelea.
Cuando se anunció oficialmente el “empate técnico”, el público poblano reaccionó con decepción. Muchos esperaban que la pelea continuara o que el resultado se declarara a favor de la local, quien había mostrado mayor determinación en el ring.
La reacción del público poblano
El Auditorio GNP Seguros fue testigo de una mezcla de emociones. La alegría inicial por ver en acción a una de las boxeadoras más queridas de Puebla se convirtió en descontento y confusión.
Los asistentes abuchearon el veredicto, mientras algunos exigían que la pelea fuera reanudada o que el resultado se revisara.
Aun así, Gabriela Sánchez recibió una fuerte ovación al abandonar el ring. Su actitud combativa y su mensaje de agradecimiento a los fanáticos fueron reconocidos por todos los presentes.
“A la gente que estaba esperando que diéramos una gran batalla les agradezco. Esta no es una decisión mía, lastimosamente es del médico y de la rival, pero nos vamos a levantar. Esos cinturones serán para Puebla, es una promesa”, declaró entre aplausos.
Trayectorias y estadísticas
Con este resultado, Gabriela “La Bonita” Sánchez dejó su marca profesional en 12 victorias, 6 derrotas y 1 empate, con un nocaut.
Por su parte, Tamara “La Rebelde” Demarco se mantiene con 13 triunfos, 8 derrotas y 1 empate, sin victorias por nocaut.
A pesar del desenlace, la mexicana reafirmó su compromiso de buscar nuevamente el título interino del CMB, o incluso el campeonato absoluto, en su próxima oportunidad.
“Yo me voy a seguir preparando para conseguir el título absoluto que nos dé la oportunidad. Hay que buscar rivales que tengan el compromiso, que tengan el hambre y que realmente estén dispuestas a morirse en la raya”, aseguró.
El boxeo femenil mexicano sigue creciendo
A pesar de la polémica, la velada en Puebla demostró una vez más el alto nivel del boxeo femenil mexicano y el interés del público por ver a sus representantes en los grandes escenarios.
Gabriela “La Bonita” Sánchez se ha consolidado como una de las figuras más destacadas del país, reconocida no solo por su talento, sino por su determinación y entrega dentro del ring.
El evento también incluyó la participación del supergallo Bryan “Destructor” Mercado, quien mantuvo su racha de victorias al noquear a Florentino Hernández, reforzando así el éxito general de la cartelera.
Una noche que dejó lecciones
La pelea entre Sánchez y Demarco quedará en la memoria de los aficionados como una noche de frustración y aprendizaje.
Aunque el resultado no fue el esperado, la mexicana mostró carácter, orgullo y hambre de triunfo. Su compromiso de volver más fuerte promete mantener vivo el interés del público poblano y nacional.
El boxeo, como la vida misma, a veces ofrece giros inesperados. Pero Gabriela “La Bonita” Sánchez ya ha dejado claro que no se detendrá hasta levantar el cinturón mundial que tanto anhela.
