El 4 de noviembre de 2025, el presidente ejecutivo de Telefónica, Marc Murtra, presentó en Madrid el nuevo plan estratégico de la compañía, denominado Transform & Grow 2026-2030. Dentro de este proyecto, la multinacional española confirmó su salida de México, Chile y Venezuela, completando así un proceso de desinversión que comenzó en 2019.

Durante su intervención, Murtra explicó que la compañía enfocará sus operaciones en cuatro mercados clave: España, Reino Unido, Alemania y Brasil, con el objetivo de fortalecer su presencia en regiones donde posee mayor rentabilidad y escala global.

“Telefónica tiene que ser una operadora europea, con capacidad global y rentabilidad sostenible. Nuestro crecimiento debe concentrarse donde tenemos mayor fortaleza”, afirmó el directivo.

Con esta decisión, Telefónica culmina una etapa de más de dos décadas en América Latina, donde ha vendido sus filiales en Argentina, Perú, Uruguay, Ecuador y próximamente Colombia. La retirada de México representa uno de los pasos más significativos de este proceso.


El fin de una era: Movistar se despide de México después de 24 años

La historia de Telefónica Movistar en México comenzó a inicios del año 2000. En aquel momento, la empresa española adquirió varias operadoras locales y arrancó con apenas 1.2 millones de clientes. Gracias a una estrategia agresiva de precios y planes de prepago, logró posicionarse rápidamente como el segundo operador más grande del país, solo detrás de Telcel.

En 2012, Movistar fue la primera compañía en ofrecer red 4G en México, invirtiendo millones de dólares en infraestructura y torres de comunicación. Sin embargo, con el paso de los años, la concentración del mercado, las regulaciones desfavorables y el alto costo del espectro fueron debilitando su posición.

A pesar de mantener una base sólida de más de 23 millones de usuarios, Movistar enfrentó una competencia cada vez más intensa de Telcel, AT&T y los operadores móviles virtuales (OMV). Estos factores, sumados a las presiones económicas globales, llevaron a Telefónica a reconsiderar su permanencia en el país.


Desempeño financiero y razones de la salida

El desempeño de Telefónica en Hispanoamérica ha mostrado un descenso constante en sus ingresos durante los últimos trimestres. En el tercer trimestre de 2025, la empresa reportó ingresos por 1,017 millones de euros, lo que representó una caída del 3.6% respecto al mismo periodo del año anterior.

En total, la unidad de negocios latinoamericana acumuló 3,152 millones de euros en los primeros nueve meses del año, una reducción del 3.1% en comparación con 2024.

A pesar de estos resultados, la filial mexicana de Movistar mostró una leve mejoría: los ingresos por servicio crecieron 2.7%, impulsados principalmente por el negocio pospago, que aumentó 9.1% e incorporó 129,000 nuevos clientes.

Sin embargo, el modelo de rentabilidad en México no logró sostener las metas globales del grupo. Según Murtra, la salida no responde a presiones políticas ni regulatorias, sino a una reorientación estratégica hacia mercados más rentables y sostenibles.


Qué pasará con los clientes de Movistar México

Una de las mayores preocupaciones tras el anuncio ha sido el destino de los 23 millones de clientes mexicanos. Telefónica aún no ha precisado oficialmente cómo se llevará a cabo la transición, aunque fuentes cercanas aseguran que la compañía mantiene conversaciones avanzadas con Beyond One, propietaria del operador móvil virtual Virgin Mobile México.

La posible transacción, valuada en más de 500 millones de euros, permitiría que Virgin Mobile absorba la base de usuarios de Movistar, garantizando la continuidad del servicio, la conservación de números telefónicos y la validez de los chips actuales.

De concretarse la venta, los usuarios pasarían automáticamente a las redes de Virgin Mobile sin cambios en sus planes ni interrupciones en el servicio, como ya ha ocurrido en otros países donde Telefónica abandonó operaciones.

Por ahora, Movistar México ha emitido un comunicado en redes sociales en el que asegura que “las operaciones continúan con normalidad”, reiterando su compromiso con la calidad del servicio y la atención al cliente. Sin embargo, la empresa ha evitado detallar el futuro de la marca o el cronograma de su salida.


El mercado mexicano de telecomunicaciones ante un nuevo escenario

El mercado móvil en México cerró el tercer trimestre de 2024 con 148.3 millones de líneas activas. De ellas, el 56.18% pertenece a Telcel, el 15% a AT&T, y el 14.57% a Telefónica Movistar. Los operadores móviles virtuales representan el 14.22% restante, con un crecimiento sostenido en los últimos años.

Desde 2019, Movistar firmó un acuerdo con AT&T para utilizar su red de infraestructura, operando así como un OMV (Operador Móvil Virtual). Esta decisión, enfocada en reducir costos, transformó su modelo de negocio y marcó un punto de inflexión en su trayectoria dentro del país.

De acuerdo con la consultora The Competitive Intelligence Unit (The CIU), los OMV aumentaron sus ingresos en un 40.9% durante el primer trimestre de 2025, impulsados por una mayor penetración en el mercado y una oferta más flexible para los consumidores. Este fenómeno podría beneficiar a Virgin Mobile u otros operadores interesados en adquirir la cartera de clientes de Movistar.


Factores que complicaron la permanencia de Telefónica en México

Expertos en telecomunicaciones coinciden en que Telefónica enfrentó una serie de desafíos estructurales que dificultaron su expansión en México.

El economista y analista Ernesto Piedras, director de The CIU, señaló que la empresa representó una gran esperanza para la competencia, pero terminó afectada por cambios regulatorios y una baja rentabilidad.

“Telefónica llegó con fuerza, consolidando redes regionales y alcanzando más de 24 millones de clientes, pero las condiciones regulatorias y los costos del espectro complicaron su operación y limitaron su crecimiento”, explicó.

Además, su base de usuarios se concentró en segmentos de bajo consumo, lo que redujo su ingreso promedio por cliente. Mientras un usuario de AT&T gasta alrededor de 146 pesos mensuales, un cliente de Movistar destina en promedio 74 pesos, lo que limitó la rentabilidad de la filial mexicana.


Impacto en la competencia y futuro de los usuarios

La salida de Movistar representa un golpe para la competencia en el sector de telecomunicaciones en México. Su retiro podría concentrar aún más el mercado en manos de Telcel y AT&T, reduciendo la diversidad de opciones para los consumidores.

A pesar de ello, el crecimiento de operadores virtuales como Bait, Virgin Mobile, Diri o Flash Mobile ofrece un nuevo panorama competitivo basado en precios bajos, flexibilidad y servicios digitales.

De concretarse la transición de Movistar a Virgin Mobile, México podría experimentar un aumento de la competencia entre OMV, un escenario que favorecería la innovación y la oferta de planes más personalizados.


Telefónica redefine su futuro global

El nuevo plan estratégico 2026-2030 de Telefónica busca consolidar su liderazgo en Europa y Brasil, priorizando la digitalización, la sostenibilidad y la inteligencia artificial como pilares de crecimiento.

Murtra recalcó que el objetivo es convertirse en una empresa más rentable, tecnológica y eficiente, dejando atrás mercados donde las condiciones económicas o regulatorias no favorecen su expansión.

“Estamos en un proceso de transformación profunda. Telefónica no se retira del mundo, sino que evoluciona para seguir siendo competitiva a nivel global”, subrayó el directivo.


El fin de una etapa y el inicio de una nueva conectividad

La salida de Movistar de México simboliza el cierre de un ciclo de 24 años en los que la marca formó parte de la vida digital de millones de mexicanos. Su legado queda marcado por la democratización de la telefonía móvil y su impulso a las redes 4G y 5G en el país.

A medida que Telefónica redefine su rumbo global, el mercado mexicano se prepara para una nueva etapa, con la entrada de actores emergentes y el desafío de mantener la competencia en un sector clave para la economía digital.