La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) confirmó la revocación de la licencia de CIBanco, una de las tres instituciones financieras mexicanas señaladas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por presunto lavado de dinero vinculado al narcotráfico. Con esta decisión, el banco entra oficialmente en proceso de liquidación, marcando el fin de una historia de más de cuatro décadas en el sistema financiero nacional.
El Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) anunció que a partir del 13 de octubre se iniciará el pago de los depósitos asegurados a los clientes, garantizando hasta 3.4 millones de pesos por persona conforme a la legislación mexicana.
El golpe de Estados Unidos: acusaciones que marcaron el destino del banco
El pasado 25 de junio de 2025, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó a CIBanco, Intercam y Vector en su lista de entidades bajo sospecha de participar en operaciones de lavado de dinero y tráfico de opioides.
A raíz de esa sanción, se prohibió a dichas instituciones realizar operaciones con contrapartes estadounidenses a partir del 20 de octubre, lo que representó un golpe mortal para CIBanco.
El Tesoro estadounidense afirmó que el banco había facilitado transacciones financieras a organizaciones criminales como el Cártel del Golfo, el Cártel de los Beltrán Leyva y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Además, se le vinculó con empresas mexicanas dedicadas a la compra de precursores químicos usados para fabricar drogas sintéticas.
Según las investigaciones, entre 2012 y 2018 las autoridades de ambos países confiscaron al menos cuatro cargamentos relacionados con dichas operaciones ilícitas. Este señalamiento deterioró de forma inmediata la confianza de los clientes y los inversionistas.
Una decisión voluntaria ante la presión internacional
CIBanco informó que su asamblea general de accionistas decidió solicitar voluntariamente la revocación de su licencia bancaria ante la CNBV, al considerar que esta medida representaba “la mejor opción para proteger los intereses de sus clientes”.
La CNBV aceptó la solicitud y procedió a emitir el Oficio de Revocación de Autorización el 13 de octubre, publicado en el Diario Oficial de la Federación. De esta forma, se da inicio oficial al proceso de liquidación y extinción del banco, bajo la supervisión del IPAB.
El organismo regulador informó que 99.4% de los más de 32,000 clientes de CIBanco recuperará la totalidad de sus ahorros, sin recurrir a fondos públicos, ya que el pago se realizará a través del Fondo de Protección al Ahorro Bancario.
El IPAB garantiza los ahorros: pagos desde el 13 de octubre
El Instituto para la Protección al Ahorro Bancario detalló que los clientes de CIBanco podrán recibir el reembolso de sus depósitos garantizados sin necesidad de realizar trámites presenciales.
El pago se efectuará mediante transferencias electrónicas hacia cuentas activas en otras instituciones bancarias.
Los depósitos cubiertos incluyen cuentas de cheques, ahorro, pagarés y certificados de depósito, con un límite máximo equivalente a 400,000 unidades de inversión (UDIs), o aproximadamente 3 millones 424 mil pesos por persona.
El IPAB aclaró que quedan excluidos de la cobertura los depósitos pertenecientes a accionistas, miembros del consejo directivo o funcionarios de los primeros niveles jerárquicos del banco.
Los pagos deberán completarse en un plazo máximo de 90 días naturales, contados a partir de la fecha de liquidación.
El derrumbe financiero de CIBanco
CIBanco, fundado en 1983 como Consultoría Internacional, inició sus operaciones como casa de cambio enfocada al sector corporativo.
En 2008, obtuvo su autorización oficial para operar como banco múltiple, logrando consolidarse como uno de los principales gestores de fideicomisos en México.
Sin embargo, la acusación del Tesoro estadounidense marcó el inicio de su desplome. Los datos de la CNBV muestran que en agosto de 2025 el banco reportó activos por 68,658 millones de pesos, una caída del 48% respecto al mismo periodo del año anterior.
La incertidumbre generó una fuga masiva de clientes y recursos, lo que llevó a la institución a vender su división fiduciaria a Banco Multiva y su cartera automotriz a BanCoppel durante agosto.
El impacto en el sistema financiero mexicano
A pesar de la magnitud del caso, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la liquidación de CIBanco “no afecta la estabilidad del sistema financiero mexicano”.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que el Gobierno de México no acompañó las sanciones de Estados Unidos, debido a que no se presentaron pruebas suficientes sobre las acusaciones de lavado de dinero.
“La CNBV realizó auditorías y sólo detectó irregularidades administrativas, sin evidencia de operaciones ilícitas”, afirmó la mandataria.
La Secretaría de Hacienda decidió intervenir para evitar una fuga masiva de capitales y proteger los intereses de los cuentahabientes. Según Sheinbaum, la liquidación fue una decisión técnica destinada a preservar la confianza en el sistema bancario.
Consecuencias laborales: despidos y cierre de operaciones
CIBanco informó que continuará pagando los salarios de sus trabajadores durante el proceso de cierre, pero también iniciará una reducción gradual de su plantilla laboral.
De acuerdo con los registros de la CNBV, el banco contaba con 3,000 empleados en julio, 100 menos que en junio, cuando fue incluido en la lista del Departamento del Tesoro.
La institución explicó que los despidos se realizarán conforme a la Ley Federal del Trabajo, y que el proceso de liquidación se desarrollará bajo la vigilancia de las autoridades competentes.
CIBanco se suma a la lista de bancos liquidados en México
Con su salida del mercado, CIBanco se convierte en la cuarta institución financiera mexicana en perder su licencia en los últimos años, junto con Banco Ahorro Famsa, Accendo y Bicentenario.
Estos casos reflejan el endurecimiento de la regulación bancaria y la aplicación de la Ley de Resoluciones Bancarias, que busca garantizar la solidez del sistema financiero y proteger los recursos del público ahorrador.
La CNBV aseguró que la liquidación de CIBanco se realizó sin impacto sistémico, y que el resto de las instituciones mexicanas mantienen niveles de capitalización y liquidez adecuados.
Una historia de 42 años que llega a su fin
Durante más de cuatro décadas, CIBanco formó parte del panorama financiero mexicano. En sus mejores años, se destacó por su innovación en productos verdes y sustentables, así como por su liderazgo en el mercado fiduciario, donde llegó a concentrar más del 30% del total nacional.
Sin embargo, el golpe reputacional derivado de las acusaciones de Estados Unidos y la pérdida de confianza de los clientes sellaron su destino.
El viernes 11 de octubre, sus sucursales cerraron definitivamente y el banco colocó en su página web el aviso:
“El público ahorrador puede tener la confianza de que sus depósitos están protegidos por el IPAB.”
Así concluye la historia de CIBanco, una entidad que nació como casa de cambio, creció como banco verde y se extinguió bajo el peso de una crisis internacional.
Lecciones del caso CIBanco
El caso de CIBanco deja al descubierto la vulnerabilidad de las instituciones financieras ante sanciones internacionales y la importancia de mantener controles sólidos de prevención de lavado de dinero (PLD).
Si bien el Gobierno de México sostiene que no existen pruebas contundentes de las acusaciones estadounidenses, el daño reputacional fue suficiente para precipitar su cierre.
La experiencia de CIBanco servirá como precedente en la supervisión bancaria, y como recordatorio de que la confianza del público es el activo más valioso del sistema financiero.
