India propuso a México la firma de un acuerdo comercial preferencial como una vía diplomática y económica para amortiguar el impacto del aumento unilateral de aranceles aprobado recientemente por el Congreso mexicano. La medida, que entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2026, podría afectar exportaciones indias por alrededor de 2,000 millones de dólares, especialmente en sectores estratégicos como el automotriz, textil, acero y autopartes.
La propuesta fue confirmada por el secretario de Comercio de India, Rajesh Agrawal, quien señaló que ya existen discusiones técnicas en marcha tras una reunión virtual con el subsecretario de Comercio Exterior de México, Luis Rosendo Gutiérrez. Aunque aún no se han detallado los términos del posible acuerdo, el planteamiento refleja la intención de Nueva Delhi de preservar su acceso al mercado mexicano en un contexto de mayor proteccionismo.
Un giro en la política arancelaria de México
El Senado mexicano aprobó recientemente un decreto que eleva hasta en 50% los aranceles a 1,463 productos originarios de países con los que México no mantiene acuerdos comerciales vigentes. Entre estos países se encuentran India, China, Corea del Sur, Indonesia y Brasil.
Desde el gobierno mexicano se ha defendido esta decisión bajo el argumento de proteger la industria nacional, salvaguardar alrededor de 350,000 empleos y corregir desequilibrios en la balanza comercial. Sin embargo, analistas y representantes del sector privado han advertido que el incremento arancelario podría generar tensiones en las cadenas de suministro, aumentar costos para industrias dependientes de insumos importados y provocar reacciones diplomáticas, como la que ahora plantea India.
Comercio bilateral México–India: cifras y desequilibrios
De acuerdo con datos de la Organización Mundial del Comercio, en 2024 México registró un déficit comercial de 7,975 millones de dólares en su intercambio de mercancías con India. Ese año:
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Exportaciones mexicanas a India: 1,001 millones de dólares
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Importaciones desde India: 8,976 millones de dólares
Este desbalance explica en buena medida la preocupación del gobierno mexicano por reordenar su política comercial, aunque también subraya la importancia estratégica del mercado mexicano para las empresas indias.
En términos de crecimiento, las cifras muestran dinamismo bilateral:
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Las exportaciones mexicanas a India crecieron 5.3% interanual en 2024.
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Las exportaciones indias a México aumentaron 11.7% en el mismo periodo.
El sector automotriz, en el centro de la discusión
Uno de los sectores más sensibles ante el aumento de aranceles es el automotriz. En 2024, India exportó autos a México por un valor de 1,330 millones de dólares, convirtiendo al país en su tercer destino más importante, solo detrás de Arabia Saudita y Sudáfrica.
México representó 19% del total de las exportaciones automotrices indias ese año, ya que las ventas globales de autos originarios de India ascendieron a 6,984 millones de dólares. Además de vehículos terminados, India envía al mercado mexicano autopartes, motocicletas y componentes clave, fundamentales para la industria manufacturera local.
Otros productos indios relevantes en el comercio bilateral incluyen:
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Teléfonos móviles
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Aluminio en bruto
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Medicamentos
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Computadoras
Por su parte, México exporta a India principalmente:
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Teléfonos y computadoras
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Circuitos electrónicos integrados
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Partes para motor y autopartes
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Desperdicios y desechos de aluminio
¿Por qué India propone un acuerdo comercial preferencial?
Rajesh Agrawal ha sido enfático en señalar que “el objetivo principal de México no es golpear las exportaciones indias”, y que desde septiembre ambos gobiernos acordaron explorar mecanismos para mitigar el impacto de los aranceles de manera rápida.
India considera que, al tratarse de un aumento arancelario aplicado bajo el principio de Nación Más Favorecida (NMF), no existe un recurso viable ante la OMC, por lo que la negociación bilateral se presenta como la alternativa más pragmática.
Un acuerdo comercial preferencial permitiría:
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Reducir o eliminar aranceles para sectores específicos
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Establecer cuotas preferenciales de importación
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Dar certidumbre a las inversiones y a las cadenas de suministro
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Evitar una escalada de tensiones comerciales
El contexto internacional: T-MEC y presiones geopolíticas
Analistas han vinculado el endurecimiento arancelario de México con la antesala de la revisión del T-MEC, prevista para 2026. En este escenario, México busca reforzar su posición negociadora frente a Estados Unidos, mostrando una política comercial más alineada con la protección de su mercado interno.
Este movimiento, sin embargo, tiene repercusiones globales y obliga a socios estratégicos como India a replantear su relación con México, uno de los principales mercados de América Latina y una puerta de entrada relevante a Norteamérica.
India: una potencia económica en expansión
En términos macroeconómicos, India fue en 2024 la quinta economía más grande del mundo en PIB nominal y el país más poblado del planeta. Según el Banco Mundial, el sector servicios aporta casi la mitad del PIB, mientras que la agricultura continúa siendo el mayor generador de empleo.
El primer ministro Narendra Modi ha fijado como objetivo que India alcance la categoría de nación desarrollada para 2047, impulsando la manufactura, la atracción de inversión extranjera directa y la diversificación de cadenas de suministro globales.
Aunque su gobierno ha reducido algunos límites a la inversión extranjera, también ha recurrido al aumento de aranceles y medidas de protección comercial, lo que hace especialmente relevante su interés en mantener acuerdos preferenciales con mercados clave como México.
Sectores en riesgo y posibles escenarios
De no alcanzarse un acuerdo, los sectores más afectados por el alza arancelaria serían:
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Automóviles y autopartes
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Textiles
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Acero e hierro
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Metales básicos
Para México, el reto será equilibrar la protección de su industria nacional sin generar desabasto, encarecimiento de insumos o fricciones innecesarias con economías emergentes de alto crecimiento.
Para India, el acuerdo comercial preferencial representaría una válvula de escape que le permitiría conservar su participación en el mercado mexicano mientras redefine su estrategia exportadora en América Latina.
Una negociación clave rumbo a 2026
La propuesta de India abre un nuevo capítulo en la relación comercial México–India, marcado por la necesidad de diálogo técnico, pragmatismo político y visión de largo plazo. En un entorno global caracterizado por tensiones comerciales, reconfiguración de cadenas productivas y revisiones de tratados clave como el T-MEC, el eventual acuerdo preferencial podría convertirse en un caso emblemático de negociación flexible entre economías emergentes.
Lo que está en juego no es solo el impacto inmediato de los aranceles, sino la capacidad de ambos países para construir una relación económica más equilibrada, estratégica y sostenible de cara a la próxima década.
