Un problema creciente de salud pública

La resistencia a los antibióticos se ha convertido en uno de los mayores desafíos sanitarios del siglo XXI. El uso excesivo e indiscriminado de estos medicamentos no solo reduce su efectividad, sino que está acelerando la aparición de bacterias resistentes, conocidas como superbacterias. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), este fenómeno ya provoca millones de muertes cada año y amenaza con dejar a la humanidad sin herramientas eficaces para tratar infecciones comunes.

En una entrevista para el podcast The Diary Of A CEO, conducido por Steven Bartlett, el doctor Simon Mills, referente internacional en medicina herbal, alertó que la resistencia a los antimicrobianos no es un problema futuro: ya está aquí y sus consecuencias se sienten en todo el planeta.

Simon Mills: una voz autorizada en medicina herbal

Con casi cinco décadas de experiencia clínica, miembro de la British Herbal Medicine Association y de la European Scientific Cooperative on Phytotherapy, Simon Mills ha trabajado para integrar los conocimientos ancestrales sobre plantas medicinales con los estándares científicos modernos. Su trayectoria incluye miles de pacientes tratados en Exeter y la participación en proyectos europeos de investigación sobre fitoterapia.

Mills explica que, en países como el Reino Unido y Estados Unidos, predomina la prescripción de fármacos como el omeprazol y diversos antibióticos, mientras que en muchas regiones fuera del mundo anglosajón la medicina herbal sigue siendo parte de la práctica cotidiana.

El riesgo del abuso de antibióticos

Resistencia bacteriana: cifras alarmantes

El especialista señala que, en 2019, la resistencia a los antimicrobianos provocó 1,27 millones de muertes directas y contribuyó a casi cinco millones más. Estas cifras continúan aumentando debido a la automedicación, el uso inadecuado y la prescripción excesiva.

Mills advierte que los antibióticos no solo matan bacterias dañinas, sino que también afectan al microbioma intestinal, un ecosistema de billones de microorganismos que regulan funciones vitales como la inmunidad, la digestión y el metabolismo. “El microbioma dirige la orquesta de nuestra salud. Los antibióticos y otros medicamentos pueden diezmar su diversidad, debilitando nuestras defensas”, subrayó.

Alternativas naturales para la prevención y el tratamiento

Plantas medicinales con respaldo científico

Mills recomienda incorporar a la dieta y al autocuidado diversas plantas con efectos antimicrobianos y antiinflamatorios. Entre ellas:

  • Ajo: conocido como la “penicilina rusa”, con propiedades antimicrobianas y beneficios para la flora intestinal.

  • Jengibre y canela: útiles para resfriados, dolores articulares y menstruales.

  • Cúrcuma: su compuesto activo, la curcumina, actúa sobre la inflamación a través del microbioma.

  • Cardamomo, menta, radicheta y diente de león: favorecen la digestión y ayudan en procesos febriles.

  • Chocolate negro y té verde: ricos en polifenoles beneficiosos para el corazón y el cerebro.

Autocuidado y dieta: comer el arcoíris

Mills promueve una alimentación basada en al menos 30 tipos diferentes de plantas por semana. La idea de “comer el arcoíris” consiste en incorporar alimentos de todos los colores, lo que garantiza una amplia gama de polifenoles y antioxidantes. Además, resalta que los productos orgánicos y silvestres pueden contener concentraciones más altas de compuestos beneficiosos.

Fitoterapia: complemento, no sustituto

El experto insiste en que la fitoterapia debe considerarse un complemento a la medicina convencional, no un reemplazo. El objetivo es reducir la dependencia de medicamentos y fomentar prácticas preventivas, siempre bajo supervisión médica.


Resistencia bacteriana en la cadena alimentaria

Un estudio europeo, con participación de investigadores del CSIC, analizó más de 2.000 muestras de materias primas, alimentos y superficies industriales en 100 empresas. El resultado fue contundente: más del 70 % de los genes bacterianos conocidos de resistencia a antibióticos están presentes en la cadena de producción alimentaria.

Entre los más prevalentes se encuentran genes que confieren resistencia a tetraciclinas, betalactámicos, aminoglucósidos y macrólidos, medicamentos clave en el tratamiento de infecciones humanas y animales.

Bacterias peligrosas en alimentos

El estudio detectó bacterias del grupo ESKAPEE, responsables de muchas infecciones hospitalarias difíciles de tratar, como Escherichia coli, Staphylococcus aureus y Klebsiella pneumoniae. Además, se observó que cerca del 40 % de estos genes están asociados a elementos genéticos móviles, lo que facilita su transferencia entre bacterias.


La inteligencia artificial y la búsqueda de nuevos antibióticos

La innovación también está llegando a este campo. Un equipo liderado por el investigador español César de la Fuente, en la Universidad de Pensilvania, utilizó inteligencia artificial para identificar compuestos antimicrobianos en las Arqueas, microorganismos que habitan en entornos extremos desde hace miles de millones de años.

Arqueacinas: nuevos candidatos para la medicina

El análisis de 233 especies produjo más de 12.000 posibles antibióticos. Muchos de estos compuestos, llamados arqueacinas, actúan de manera distinta a los antibióticos actuales, desconectando las defensas bacterianas desde el interior.

En pruebas contra bacterias resistentes, el 93 % de las arqueacinas testadas mostró actividad antimicrobiana. Tres de ellas fueron probadas en modelos animales con resultados prometedores, comparables a antibióticos de última línea como la polimixina B.


El futuro de la lucha contra la resistencia

La resistencia a los antibióticos requiere un enfoque integral que combine:

  • Uso responsable de medicamentos.

  • Investigación en nuevas moléculas y terapias.

  • Mejoras en la producción y manejo de alimentos.

  • Promoción del autocuidado y hábitos saludables.

Como resume Simon Mills: “No se trata de rechazar los medicamentos, sino de usarlos con criterio y explorar otras vías que fortalezcan nuestra salud desde la raíz”.

PlusValoriza ofrece talleres gratuitos de pensiones IMSS e ISSSTE

Puebla impulsa 14 proyectos tecnológicos