Las relaciones diplomáticas entre México y Perú atraviesan uno de sus momentos más tensos en décadas. La concesión de asilo político a Betssy Chávez, ex primera ministra del Gobierno de Pedro Castillo, detonó una escalada política que ha incluido el rompimiento oficial de relaciones, declaraciones cruzadas, advertencias de violaciones a la soberanía y posturas encontradas dentro del propio Gobierno peruano.
En el centro de la controversia se encuentra el presidente peruano José Jerí, quien afirmó que, si es necesario, su Gobierno ingresaría a la Embajada de México en Lima para detener a Chávez. Tales palabras han generado fuertes críticas internas e internacionales, además de reacciones inmediatas desde la Presidencia de México.
El origen del conflicto: asilo político a Betssy Chávez
Betssy Chávez se encuentra refugiada en la Embajada de México en Lima desde inicios de noviembre, a la espera de un salvoconducto que permita su traslado a territorio mexicano. Chávez enfrenta en Perú un proceso judicial por presunta participación en la tentativa de autogolpe del expresidente Pedro Castillo en 2022.
La decisión del Gobierno mexicano de otorgarle asilo fue calificada por Perú como una “injerencia en asuntos internos”, lo que llevó al rompimiento diplomático. Para el Gobierno peruano, Chávez no está siendo perseguida políticamente sino procesada por un delito común.
José Jerí: “Si se tiene que ingresar a la Embajada mexicana, se hará”
En entrevista con el diario El Comercio y en declaraciones retomadas por diversas agencias internacionales, el presidente José Jerí afirmó que no descarta ordenar el ingreso de las autoridades peruanas a la Embajada mexicana para detener a Chávez.
El mandatario sostuvo que considera distorsionado el uso del asilo político y que su Gobierno debe mostrar “incomodidad por el mal uso de este recurso internacional”. Según explicó:
“No me limito, y si tiene que ingresarse a la Embajada mexicana, se hará”.
Jerí aseguró que no le “tiembla la mano” y criticó lo que considera un abuso del derecho de asilo por parte del Gobierno mexicano. También afirmó que, de llegar a ocurrir una incursión, estaría dispuesto a afrontar las consecuencias políticas y diplomáticas.
Claudia Sheinbaum advierte: “Sería una violación a la soberanía”
Tras los dichos del presidente peruano, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió con firmeza.
En conferencia desde Palacio Nacional, la mandataria afirmó que cualquier incursión a la Embajada mexicana constituiría una violación grave al derecho internacional.
“Podemos tener diferencias, pero siempre en el marco de la ley internacional. Una intervención a la Embajada estaría fuera de toda norma”.
Sheinbaum enfatizó que el asilo a Chávez se sustenta en tratados y convenciones internacionales ampliamente reconocidos. Además, recordó lo ocurrido en Ecuador en 2024, cuando la Policía ecuatoriana irrumpió en la Embajada de México en Quito para detener al exvicepresidente Jorge Glas, hecho que provocó la ruptura bilateral con ese país.
El propio Gobierno peruano contradice a José Jerí
Pese a que Jerí dejó abierta la posibilidad de ingresar a la sede diplomática mexicana, dentro de su propio gabinete surgieron voces que descartaron esa acción.
Ernesto Álvarez, primer ministro de Perú: “No es posible ingresar”
El primer ministro, Ernesto Álvarez, afirmó categóricamente que no existe posibilidad alguna de irrumpir en la residencia diplomática mexicana:
“No es posible tratar de sustraer del ámbito de la sede diplomática a una persona, por más emotividad o por más que sea requerida por la justicia peruana”.
Álvarez, jurista y expresidente del Tribunal Constitucional, dijo que tanto él como el canciller Hugo de Zela coinciden en que una incursión violaría normas internacionales que Perú está obligado a respetar.
Asimismo, buscó matizar las declaraciones de Jerí, asegurando que el mandatario solo expresó “el sentimiento de la mayoría de los peruanos”. 
Canciller Hugo de Zela: la irrupción “no se va a dar en la realidad”
El ministro de Relaciones Exteriores, con larga trayectoria diplomática, fue igualmente directo:
“Le puedo decir con absoluta claridad que esa hipótesis no se va a dar en la realidad”.
De Zela remarcó que Perú respetará la inmunidad diplomática, pese a las tensiones políticas.
¿Quién es José Jerí? De congresista suplente a presidente en medio de polémicas
La crisis actual ocurre en un contexto en el que la figura del presidente José Jerí ya se encontraba bajo intensos cuestionamientos nacionales.
De Lima a la Presidencia, “por rebote”
José Enrique Jerí Olé nació el 13 de noviembre de 1986 en Jesús María, Lima.
Estudió Derecho y comenzó su carrera política en 2013 con el partido Somos Perú.
Intentó sin éxito llegar a la alcaldía de Lima en dos ocasiones y solo alcanzó un escaño en el Congreso en 2021 como suplente del expresidente Martín Vizcarra, quien fue inhabilitado días antes de iniciar su mandato. Esto dejó vacante su lugar y permitió la llegada de Jerí al Legislativo.
En julio de 2025 fue electo presidente del Congreso pese a enfrentar, desde enero, una acusación por presunta agresión sexual.
Tras la destitución de Dina Boluarte, Jerí asumió la Presidencia como parte del orden constitucional.
Escándalos y controversias que rodean su mandato
La figura del presidente Jerí ha estado marcada por polémicas que han debilitado su legitimidad ante la población:
Acusación de agresión sexual
Una denuncia por presunta agresión sexual en diciembre de 2024 fue archivada por la Fiscalía por falta de pruebas. Jerí celebró públicamente ese archivo, aunque el tema sigue siendo objeto de debate político.
Críticas por uso de redes sociales
En redes sociales fue señalado por seguir cuentas de actrices para adultos, algo que aceptó justificándolo como parte de su vida privada.
Acusaciones de corrupción
Durante su etapa como legislador enfrentó cuestionamientos de grupos políticos y organizaciones civiles por presuntas irregularidades administrativas.
Protestas y muerte de un manifestante
En octubre, un manifestante, el músico Eduardo Ruiz, murió tras ser impactado por un disparo policial durante protestas contra su mandato. Esto provocó marchas masivas pidiendo su renuncia.
Jerí negó responsabilidad directa y aseguró que debe mantener el orden y la estabilidad del país.
El estilo de gobierno de Jerí: mano dura y confrontación
Analistas han señalado que Jerí busca emular el estilo del presidente salvadoreño Nayib Bukele, endureciendo operativos carcelarios y apostando por un discurso de fuerza.
Sin embargo, trasladar este estilo a la política exterior ha incrementado las tensiones diplomáticas, especialmente con México, país con el que ya existían fricciones desde la salida de Pedro Castillo.
México responde: el asilo es un derecho internacional
México mantiene su postura basada en:
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el respeto al asilo diplomático;
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la imposibilidad de entregar a una persona sin salvoconducto;
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el cumplimiento de tratados multilaterales.
La presidenta Sheinbaum reiteró que México está dispuesto al diálogo, pero no permitirá que se vulnere su soberanía ni se violen normas internacionales.
Un conflicto que seguirá escalando si no hay diálogo
La situación sigue evolucionando día a día.
El choque entre la postura firme de José Jerí y la negativa de su propio gabinete para violentar una embajada, sumado a la contundencia del Gobierno de México, crea un escenario complejo que solo puede resolverse mediante la vía diplomática.
Mientras Betssy Chávez permanezca en la Embajada mexicana, y mientras el Gobierno peruano insista en que el asilo es un agravio, la relación bilateral seguirá a prueba.
