Jóvenes peruanos y la bandera pirata de One Piece como símbolo de protesta
El último fin de semana, las calles de Lima y varias regiones del Perú se llenaron de miles de manifestantes, en su mayoría jóvenes menores de 30 años, que salieron a expresar su descontento contra el gobierno de Dina Boluarte y el Congreso de la República. La denominada “Marcha de la Generación Z” tuvo como símbolo central la bandera pirata del anime japonés One Piece, una calavera con sombrero de paja que en los últimos años se ha convertido en emblema de luchas juveniles alrededor del mundo.
La protesta no surgió de la nada: si en años anteriores fueron los colectivos de la sierra sur o los gremios del transporte quienes encabezaron las movilizaciones, ahora el protagonismo recayó en los jóvenes. El detonante inmediato fue la reforma a la ley de pensiones, que pretendía obligar a los trabajadores independientes a aportar a las AFP a partir de 2028 y limitaba el retiro del 95,5% de los fondos a los menores de 40 años.
Aunque el Ejecutivo y el Congreso dieron marcha atrás y autorizaron incluso un octavo retiro de fondos, las manifestaciones siguieron adelante, reflejando un malestar acumulado con el régimen.
Represión en Lima: gases lacrimógenos, perdigones y heridos
La jornada del sábado 20 de septiembre estuvo marcada por una fuerte represión policial. Según el diario La República, un contingente de 5,000 efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) se desplegó en el centro de Lima para contener a los manifestantes. La Plaza San Martín, punto neurálgico de la protesta, fue rodeada por un cinturón de seguridad que impidió el libre ingreso o salida de personas.
Las brigadas de salud autoconvocadas reportaron 14 heridos, entre ellos tres periodistas. El reportero Diego Quispe, del portal de investigación Ojo Público, denunció haber recibido disparos de perdigón mientras transmitía en vivo. “Solo estaba grabando lo que sucedía. Me dispararon tres veces. El Gobierno reprime porque hay impunidad”, señaló.
Por su parte, la Policía informó que 12 agentes resultaron lesionados y justificó su accionar asegurando que se trató de un uso “legítimo de la fuerza” para restablecer el orden.
El caso del presunto policía infiltrado
Uno de los episodios más polémicos ocurrió cuando un hombre de civil, presuntamente un agente encubierto, fue descubierto por manifestantes y disparó al aire antes de escapar. El hecho alimentó las denuncias de los colectivos juveniles, quienes acusan a la PNP de actuar como “fuerza represora de la corrupción” y de proteger los intereses de un pacto político que mantiene a Dina Boluarte en el poder.
El Frente de Egresados de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos emitió un pronunciamiento en el que rechazó los comunicados oficiales de la Policía y denunció un patrón de violencia contra las libertades democráticas.
Crisis política: fiscales suspendidos y audios comprometedores
El nuevo estallido social coincidió con una semana de gran tensión política en Perú. La fiscal de la Nación, Delia Espinoza, fue suspendida seis meses por negarse a reponer en su cargo a Patricia Benavides, acusada de liderar una organización criminal en el Ministerio Público. Antes de su sanción, Espinoza había solicitado declarar ilegal al partido Fuerza Popular, liderado por Keiko Fujimori.
La respuesta del Ejecutivo fue inmediata: un comunicado en defensa del fujimorismo que, según analistas, confirma la alianza de Boluarte con el Congreso para sostener su mandato.
Además, se revelaron audios comprometedores de 2024 en los que una voz atribuida al actual ministro de Justicia, Juan José Santiváñez, pedía al premier Eduardo Arana interceder a favor de un delincuente de alto perfil. Aunque ambos niegan los hechos, el escándalo ha profundizado la crisis de credibilidad del gobierno.
Movilización juvenil y redes sociales
La convocatoria de la “Generación Z” no solo se dio en las calles: TikTok, Instagram y X (antes Twitter) fueron claves en la organización y difusión de las marchas. Influencers y tiktokers conocidos en el país sumaron sus voces, amplificando el alcance del movimiento.
La bandera de One Piece ondeó en múltiples puntos de Lima, evocando la idea de libertad y resistencia frente a un sistema que muchos jóvenes consideran injusto. Este mismo símbolo ya había sido utilizado en protestas en Nepal, Francia e Indonesia.

Ajustes en el transporte y afectaciones urbanas
Las manifestaciones afectaron seriamente la movilidad en el centro de Lima. La Autoridad de Transporte Urbano (ATU) reportó desvíos en el Corredor Morado y cambios en el servicio del Metropolitano. Estaciones ubicadas en avenidas como Emancipación y Lampa tuvieron que ser cerradas temporalmente.
Asimismo, se registraron daños en la sede del Ministerio Público, en la Corte Superior de Justicia y en otros edificios públicos. Aunque la mayoría de manifestantes insistió en mantener el carácter pacífico de la protesta, los choques con la Policía derivaron en incendios de separadores viales y destrucción de infraestructura urbana.
Reforma del sistema de pensiones: ¿qué cambió y qué preocupa aún?
El Congreso modificó la polémica ley tras la presión ciudadana. Entre los cambios más relevantes:
-
El aporte de trabajadores independientes a las AFP será voluntario.
-
Todos los afiliados, sin importar la edad, podrán retirar hasta el 95,5% de su fondo al jubilarse.
Sin embargo, la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (Aspec) advierte que persisten riesgos:
-
La afiliación automática al sistema privado de pensiones desde los 18 años, salvo manifestación en contra, podría vulnerar el derecho a decidir.
-
El aumento de la edad para acceder al Régimen de Jubilación Anticipada, de 50 a 55 años, limita las opciones de retiro.
Estas disposiciones alimentaron la indignación de los jóvenes, quienes ven en la reforma un intento de imponer cargas financieras sin garantizar empleos estables ni seguridad social.
¿Quiénes son la Generación Z y por qué protestan?
La Generación Z comprende a quienes nacieron aproximadamente entre 1997 y 2012. Son nativos digitales, crecieron con internet y redes sociales, y poseen una fuerte conciencia social. Entre sus principales preocupaciones están:
-
La equidad y la justicia social.
-
La lucha contra la corrupción.
-
El cambio climático y la sostenibilidad.
-
La defensa de la democracia y los derechos humanos.
En Perú, esta generación representa casi 7 millones de ciudadanos, muchos de ellos desencantados con la clase política. Su participación masiva en las protestas refleja un cambio generacional en el liderazgo de la movilización social.

Dina Boluarte y la impopularidad récord de su gobierno
Dina Boluarte asumió la presidencia el 7 de diciembre de 2022, tras la destitución de Pedro Castillo, y su mandato concluirá, salvo adelanto electoral, en julio de 2026. Sin embargo, enfrenta un 79% de desaprobación, de acuerdo con encuestas recientes.
La percepción de que gobierna en alianza con un Congreso aún más impopular —rechazado por un 85% de los peruanos— ha deteriorado la legitimidad de su gestión. Su reciente participación en la Asamblea General de la ONU en Nueva York coincidió con la nueva ola de protestas, lo que refuerza la idea de que la crisis política y social continuará en los próximos meses.
Un país en resistencia juvenil
La Marcha de la Generación Z en Perú no es solo una protesta contra una reforma de pensiones; es un síntoma del hartazgo de una juventud que no se siente representada por el gobierno ni por el Congreso. Con símbolos como la bandera de One Piece, los jóvenes han encontrado una manera de conectar la cultura popular con la lucha social, enviando un mensaje claro: quieren un Perú más justo, democrático y libre de corrupción.
Las próximas semanas serán decisivas. Si el Ejecutivo no logra atender las demandas ciudadanas, es probable que las calles de Lima y otras ciudades sigan viendo ondear la bandera pirata que hoy representa el grito de una generación en resistencia.
PlusValoriza ofrece talleres gratuitos de pensiones IMSS e ISSSTE
