El Gobierno de México dio el primer paso para intentar restablecer las relaciones diplomáticas con Perú, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunciara que instruyó a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) iniciar contacto con el equipo de la presidenta electa peruana, Keiko Fujimori, con el objetivo de analizar las condiciones para normalizar el vínculo bilateral.

Durante su conferencia matutina de este viernes, la mandataria aseguró que existe disposición por parte de su administración para recuperar la relación con el país sudamericano, al considerar que fue el gobierno peruano quien decidió romper los lazos diplomáticos durante la crisis política que enfrentó esa nación.

“Sí tenemos intención de recuperar la relación con Perú. Nosotros no rompimos esa relación, la rompieron ellos. Qué bueno que la presidenta electa tenga deseos de recuperar la relación con México”, declaró Sheinbaum.

Como parte de este acercamiento, informó que solicitó al canciller Roberto Velasco establecer comunicación con el equipo que asumirá el gobierno peruano el próximo 28 de julio para conocer las condiciones bajo las cuales podría reanudarse la relación diplomática.

Keiko Fujimori plantea una nueva etapa

Las declaraciones de la presidenta mexicana se producen un día después de que Keiko Fujimori, recientemente declarada presidenta electa de Perú, expresara públicamente su interés por reconstruir la relación con México.

Durante una actividad en Lima, Fujimori afirmó que de su parte existe “toda la intención” de retomar el diálogo diplomático con el gobierno mexicano, lo que abrió la posibilidad de iniciar una nueva etapa entre ambos países tras varios meses de distanciamiento.

Hasta ahora no se ha informado de una comunicación directa entre ambas mandatarias, aunque la Cancillería mexicana comenzará los acercamientos con el equipo de transición del nuevo gobierno peruano.

Una relación marcada por la crisis política peruana

El distanciamiento entre México y Perú tiene su origen en la crisis política desatada en diciembre de 2022, cuando el entonces presidente Pedro Castillo intentó disolver el Congreso antes de enfrentar un proceso de destitución.

Tras esa decisión, considerada inconstitucional por las instituciones peruanas, Castillo fue destituido, detenido y posteriormente procesado por diversos delitos relacionados con el intento de ruptura del orden constitucional.

Desde entonces, el gobierno mexicano sostuvo una postura crítica respecto al proceso judicial seguido contra el exmandatario, al considerar que existieron irregularidades durante su destitución y posterior encarcelamiento.

La administración encabezada primero por Andrés Manuel López Obrador y posteriormente por Claudia Sheinbaum ha sostenido que Castillo es víctima de una persecución política, postura que ha generado diferencias con las autoridades peruanas.

El asilo a Betssy Chávez profundizó el conflicto

La relación bilateral se deterioró aún más durante 2025, cuando México concedió asilo diplomático a Betssy Chávez, ex primera ministra del gobierno de Pedro Castillo.

La exfuncionaria enfrenta un proceso penal en Perú por presunta conspiración contra el Estado y por su supuesta participación en el intento de disolver el Congreso.

Tras otorgarse el asilo, el gobierno peruano decidió romper relaciones diplomáticas con México y retirar a su representación diplomática.

Desde entonces, ambos países permanecen sin embajadores y únicamente mantienen comunicación mediante mecanismos consulares y espacios multilaterales.

México mantiene su postura sobre Pedro Castillo

Aunque manifestó su interés por reconstruir la relación bilateral, Claudia Sheinbaum dejó claro que la posición del Gobierno de México respecto al caso de Pedro Castillo no sufrirá modificaciones.

La mandataria reiteró que su administración considera que la detención del expresidente peruano fue arbitraria y recordó que recientemente un grupo de expertos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) emitió un documento en el que concluye que la privación de la libertad del exmandatario no cumplió con estándares internacionales.

Durante su conferencia, Sheinbaum señaló que dicho documento respalda la postura que México ha sostenido desde el inicio del conflicto diplomático.

No obstante, subrayó que mantener esa posición no impide buscar una nueva etapa de cooperación con el próximo gobierno peruano.

Continúa la cooperación regional

A pesar de la ruptura diplomática, México y Perú continúan formando parte de mecanismos regionales como la Alianza del Pacífico, donde ambos gobiernos mantienen espacios de coordinación económica y comercial.

Analistas consideran que un eventual restablecimiento de las relaciones permitiría reactivar proyectos de cooperación en materia económica, cultural, educativa y turística, además de facilitar el nombramiento de nuevos embajadores y el fortalecimiento del diálogo político entre ambas naciones.

Se abre una oportunidad para recomponer la relación bilateral

Las declaraciones de Claudia Sheinbaum y Keiko Fujimori representan el primer acercamiento público entre ambos gobiernos y podrían marcar el inicio de un proceso de normalización diplomática después de meses de tensión.

Aunque persisten diferencias respecto a la interpretación de los hechos que rodearon la destitución y encarcelamiento de Pedro Castillo, ambas administraciones han manifestado disposición para privilegiar el diálogo institucional.

En las próximas semanas, la Secretaría de Relaciones Exteriores y el equipo de transición del nuevo gobierno peruano definirán las condiciones para reactivar formalmente la relación bilateral, en un escenario que podría fortalecer nuevamente la cooperación entre dos de las economías más importantes de América Latina.