Las devastadoras inundaciones registradas en la frontera entre Nepal y China han dejado un saldo de al menos 750 personas fallecidas y más de 3 mil desaparecidas, de acuerdo con los últimos balances difundidos por las autoridades de ambos países.

La emergencia, provocada por intensas lluvias, inundaciones repentinas, deslizamientos de tierra y el desbordamiento de ríos, ha golpeado especialmente al distrito de Rasuwa, en Nepal, y a zonas de la región autónoma del Tíbet, en China.

Las labores de búsqueda y rescate continúan en condiciones extremadamente complicadas. Carreteras destruidas, túneles inundados, ríos con fuertes corrientes y nuevos deslizamientos mantienen en alerta a los equipos de emergencia.

La dimensión de la tragedia también ha adquirido una dimensión internacional debido a que cientos de extranjeros se encontraban en las zonas afectadas. Entre los desaparecidos hay ciudadanos de Estados Unidos, India, Reino Unido, Canadá, Australia y varios países europeos.

¿Cuántas personas han muerto en las inundaciones de Nepal y China?

Los últimos datos disponibles señalan que 734 personas han muerto en Nepal, mientras que 16 fallecieron en territorio chino, principalmente en la región del Tíbet.

Esto eleva el número confirmado de víctimas mortales a 750 personas.

Sin embargo, el número podría aumentar debido a que todavía existen miles de personas cuyo paradero se desconoce. En Nepal, las autoridades contabilizan alrededor de 2 mil 498 desaparecidos, mientras que en la parte china de la zona fronteriza se reportan otras 546 personas desaparecidas.

En conjunto, el número de desaparecidos supera las 3 mil personas.

La situación representa uno de los mayores desafíos para los equipos de emergencia, ya que varias comunidades permanecen incomunicadas y existen zonas en las que todavía no ha sido posible realizar una evaluación completa de los daños.

Miles de personas continúan desaparecidas

Uno de los aspectos más preocupantes de la emergencia es el número de personas que todavía no han sido localizadas.

En Nepal, entre los desaparecidos se encuentran cientos de ciudadanos extranjeros. Las autoridades han señalado que al menos 589 extranjeros permanecen en calidad de desaparecidos en el país.

La situación también afecta a viajeros, trabajadores y personas que se encontraban en proyectos hidroeléctricos ubicados en las zonas golpeadas por las inundaciones.

Uno de los principales focos de búsqueda se encuentra precisamente en instalaciones hidroeléctricas. Los equipos de emergencia intentan localizar a trabajadores que podrían permanecer atrapados dentro de túneles afectados por el agua y los escombros.

En algunos puntos, los rescatistas han utilizado maquinaria pesada para retirar materiales, mientras que en otros se estudia el uso de helicópteros debido a que las vías terrestres quedaron bloqueadas.

Más de 260 extranjeros están desaparecidos en el Tíbet

Las autoridades chinas difundieron también información sobre las nacionalidades de algunos extranjeros desaparecidos en la región del Tíbet.

De acuerdo con los datos oficiales citados en los reportes, 261 ciudadanos extranjeros procedentes de 23 países permanecen desaparecidos.

La lista incluye:

  • 104 ciudadanos de Nepal.
  • 49 ciudadanos de India.
  • 33 ciudadanos de Letonia.
  • 18 ciudadanos de Estados Unidos.
  • 15 ciudadanos del Reino Unido.
  • 6 ciudadanos de Canadá.
  • 6 ciudadanos de Australia.
  • 4 ciudadanos de Sudáfrica.
  • 3 ciudadanos de Rusia.
  • 3 ciudadanos de Malasia.
  • 3 ciudadanos de Alemania.
  • 2 ciudadanos de Países Bajos.
  • 2 ciudadanos de Nueva Zelanda.
  • 2 ciudadanos de Estonia.
  • 2 ciudadanos de Francia.
  • 2 ciudadanos de Irlanda.
  • 1 ciudadano de Finlandia.
  • 1 ciudadano de Lituania.
  • 1 ciudadano de Portugal.
  • 1 ciudadano de Ucrania.
  • 1 ciudadano de España.
  • 1 ciudadano de Hungría.
  • 1 ciudadano de Kazajistán.

La presencia de ciudadanos de distintas nacionalidades ha obligado a los gobiernos a mantener comunicación con las autoridades locales para intentar establecer el paradero de las personas desaparecidas.

Un nuevo deslizamiento aumenta el riesgo en la frontera

Mientras continúan las labores de rescate, un nuevo peligro amenaza a las comunidades cercanas.

Drones de vigilancia detectaron un deslizamiento de tierra aproximadamente 2.8 kilómetros río abajo del embalse de Purepuqiang Tsangpo.

El movimiento de tierra habría generado una nueva represa y la formación de un lago artificial.

Esta situación representa un riesgo adicional debido a que una eventual ruptura de la represa natural podría liberar grandes cantidades de agua y provocar nuevas inundaciones río abajo.

Ante esta posibilidad, algunos integrantes de los equipos de rescate fueron trasladados hacia zonas consideradas más seguras.

La situación demuestra que la emergencia no terminó con la primera inundación. Por el contrario, los daños provocados por el agua y los deslizamientos pueden generar nuevos riesgos incluso días después del desastre inicial.

El río Bhote Koshi vuelve a elevar su caudal

En Nepal, las autoridades también emitieron nuevas alertas debido al aumento del caudal del río Bhote Koshi, particularmente en la zona de Rasuwa.

Los equipos de búsqueda y rescate que trabajan en áreas como Rasuwa, Nuwakot, Dhading y Chitwan fueron llamados a permanecer atentos ante posibles nuevos desbordamientos.

La advertencia también fue dirigida a las personas que viven cerca de los ríos.

Uno de los principales problemas es que las condiciones del terreno dificultan establecer con precisión cuáles zonas continúan en riesgo. Las inundaciones modificaron cauces, destruyeron caminos y dejaron importantes cantidades de lodo, piedras y escombros.

Por ello, incluso cuando el nivel del agua disminuye, las comunidades siguen expuestas a deslizamientos y crecidas repentinas.

Rescatistas buscan a trabajadores atrapados en túneles

La búsqueda de trabajadores desaparecidos en proyectos hidroeléctricos se ha convertido en una de las operaciones más complejas.

En una de las instalaciones afectadas, los equipos de emergencia han intentado bombear aire hacia un túnel con la esperanza de encontrar personas con vida.

Sin embargo, hasta el momento no se había logrado establecer comunicación con quienes podrían encontrarse en el interior.

El aumento del nivel de los ríos dificulta todavía más las operaciones.

En el caso de la central hidroeléctrica Upper Trishuli 3A, las autoridades reportaron un incremento del nivel del río Trishuli de entre 5 y 10 metros durante la madrugada del domingo.

El acceso terrestre al túnel quedó bloqueado por los escombros, por lo que las autoridades preparaban alternativas para utilizar helicópteros y retirar equipos importantes.

Las labores también incluyen la recuperación de maquinaria y sistemas de vigilancia que puedan contribuir a conocer qué ocurrió en las instalaciones.

La falta de agua potable se convierte en otra emergencia

Más allá del número de víctimas, las inundaciones están generando una segunda crisis relacionada con el acceso al agua potable.

Las corrientes de agua, el lodo y los daños en la infraestructura han afectado tuberías y fuentes de abastecimiento.

Organizaciones humanitarias han advertido que el consumo de agua contaminada puede favorecer la propagación de enfermedades entre las personas que permanecen aisladas.

Sudarshan Neupane, director nacional de WaterAid Nepal, señaló que una de las prioridades inmediatas es garantizar agua potable para las comunidades afectadas.

El problema no se limita al consumo. Las personas necesitan agua segura también para la higiene y limpieza de los espacios afectados por el lodo.

A esto se suma otro riesgo sanitario: la presencia de cadáveres humanos y animales en zonas afectadas.

Por ello, la emergencia humanitaria podría prolongarse incluso después de que concluyan las principales operaciones de rescate.

Aumenta ayuda humanitaria

China desplegó recursos para apoyar las labores de emergencia.

Dos aviones de transporte Y-20 de la Fuerza Aérea china llegaron a Nepal con alrededor de 13 mil 200 piezas de suministros de emergencia, además de especialistas en rescate de túneles.

Otros expertos chinos también fueron enviados previamente para colaborar con los equipos locales.

La llegada de ayuda internacional resulta particularmente importante debido a que Nepal enfrenta enormes necesidades de reconstrucción.

Familias buscan respuestas en hospitales y morgues

Mientras los equipos de emergencia trabajan en las zonas devastadas, cientos de familias enfrentan una espera que puede prolongarse durante días.

Familiares de personas desaparecidas acuden a hospitales, centros médicos y morgues en busca de información.

La incertidumbre aumenta cuando las comunicaciones están interrumpidas y las carreteras permanecen destruidas.

Para muchas familias, el problema no termina con conocer el número oficial de muertos o desaparecidos. La prioridad es saber qué ocurrió con sus seres queridos.

La identificación de cuerpos también representa un desafío para las autoridades debido al creciente número de víctimas y a las condiciones en las que son recuperados algunos cuerpos.

Nepal enfrenta una enorme tarea de reconstrucción

Aunque las labores de rescate continúan, el país ya enfrenta una segunda etapa: la reconstrucción.

Carreteras, puentes, viviendas, sistemas de agua, infraestructura eléctrica y proyectos productivos resultaron afectados.

La recuperación de las comunidades requerirá recursos económicos importantes y asistencia técnica.

Además, el desastre vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de las comunidades ubicadas en zonas montañosas frente a fenómenos meteorológicos extremos.

La reconstrucción no solamente tendrá que recuperar la infraestructura perdida. También será necesario analizar si las instalaciones existentes cuentan con mecanismos suficientes para enfrentar futuras inundaciones y deslizamientos.

Una tragedia que todavía no termina

Las inundaciones en Nepal y China dejan hasta este 30 de agosto un saldo provisional de 750 muertos y más de 3 mil desaparecidos, pero la cifra podría cambiar conforme avancen las operaciones de búsqueda.

La emergencia continúa activa debido al riesgo de nuevos deslizamientos, el aumento del caudal de algunos ríos y las dificultades para acceder a comunidades aisladas.

El desastre también evidencia la importancia de contar con sistemas de alerta temprana, infraestructura resistente y planes de evacuación en regiones expuestas a inundaciones y movimientos de tierra.

Por ahora, la prioridad sigue siendo localizar a las personas desaparecidas, rescatar a quienes permanecen atrapados y garantizar agua potable, alimentos y atención médica a las comunidades afectadas.

La tragedia en la frontera entre Nepal y China no puede medirse únicamente por el número de víctimas. Detrás de cada persona desaparecida existen familias que esperan respuestas y comunidades que deberán enfrentar durante meses, e incluso años, las consecuencias de una emergencia que todavía continúa.

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