El Congreso del Estado de Puebla aprobó la desaparición del Instituto de Bienestar Animal (IBA), cuyas atribuciones serán transferidas al Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (SEDIF), tras avalar reformas a la Ley de Bienestar Animal del estado.
La decisión fue aprobada con 30 votos a favor y seis en contra durante sesión del pleno, luego de que el dictamen fuera analizado previamente en la Comisión de Medio Ambiente. La iniciativa fue promovida por el gobernador Alejandro Armenta Mier, como parte de una reconfiguración institucional en materia de protección animal.
Con esta medida, el IBA dejará de operar como organismo especializado, y sus funciones serán absorbidas por el DIF estatal, dependencia que ampliará su ámbito de acción en temas relacionados con el bienestar animal.
Reforma legal permite transferencia de funciones
De acuerdo con el dictamen aprobado, no existe impedimento legal para transferir las atribuciones del Instituto de Bienestar Animal a otra dependencia. En este caso, será el SEDIF el encargado de ejecutar la política pública en materia de protección animal.
Las reformas incluyen modificaciones, adiciones y derogaciones a diversas disposiciones de la Ley de Bienestar Animal del Estado de Puebla, lo que formaliza la desaparición del organismo y establece nuevas responsabilidades para el DIF.
El Instituto de Bienestar Animal había sido creado en la administración estatal anterior como un órgano especializado encargado de coordinar acciones de prevención del maltrato, campañas de esterilización, atención veterinaria, rescate y resguardo de animales.
DIF asumirá nuevas responsabilidades en protección animal
Con la entrada en vigor de la reforma, el Sistema Estatal DIF concentrará una amplia gama de funciones relacionadas con el bienestar animal.
Entre las principales atribuciones que asumirá destacan:
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Prevención, atención y control del maltrato animal, mediante visitas de inspección y aplicación de medidas de seguridad.
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Atención psicológica y pedagógica a personas infractoras, con el objetivo de generar conciencia y modificar conductas.
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Servicios veterinarios y resguardo temporal para animales víctimas de violencia o abandono.
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Promoción y gestión de adopciones responsables, una vez concluidos los procedimientos legales.
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Administración del Padrón Estatal de perros y gatos, para registrar a la población animal y vincularla con sus propietarios.
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Recepción y seguimiento de denuncias ciudadanas, ya sea por vía telefónica, electrónica o redes sociales.
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Coordinación con ayuntamientos para la creación y operación de Centros de Bienestar Animal.
Además, se contempla la creación de un programa de rehabilitación física y mental mediante terapias asistidas con animales, lo que amplía el enfoque social de la política pública.
Argumentos a favor: mayor alcance institucional
Durante la discusión legislativa, diputados de Morena y partidos aliados defendieron la reforma al señalar que permitirá fortalecer la atención en materia de bienestar animal.
La diputada del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Beatriz Manrique Guevara, afirmó que la desaparición del IBA no implica un retroceso, sino una ampliación de capacidades, ya que el DIF cuenta con mayor cobertura territorial y estructura operativa.
Sostuvo que la reforma incorpora nuevas facultades, competencias y obligaciones, además de establecer la necesidad de contar con perfiles profesionales en los cargos responsables de estas funciones.
Asimismo, reconoció que la medida tendrá un impacto presupuestal, pues el Ejecutivo estatal deberá destinar más recursos para atender las nuevas responsabilidades del SEDIF, incluyendo personal, infraestructura y lineamientos operativos.
Posturas en contra: alertan por pérdida de especialización
En contraste, legisladores de oposición expresaron su desacuerdo con la desaparición del Instituto de Bienestar Animal, al considerar que podría debilitar la atención especializada en esta materia.
La diputada de Movimiento Ciudadano, Fedrha Isabel Suriano Corrales, y la legisladora del PRI, Delfina Pozos Vergara, señalaron que la protección animal está vinculada con temas de salud pública, por lo que requiere de un enfoque técnico específico.
Advirtieron que integrar estas funciones al DIF podría diluir la atención especializada y generar una sobrecarga institucional, al tratarse de una dependencia que ya atiende múltiples áreas sociales.
Nuevas obligaciones y alcances del SEDIF
Como parte de la reforma, el DIF estatal también deberá:
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Recibir denuncias populares en materia animal y canalizarlas a las autoridades competentes.
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Fomentar la creación de Centros de Bienestar Animal municipales, supervisando su instalación y operación.
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Aplicar medidas de inspección y sanción, conforme a lo establecido en la ley.
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Promover la educación y cultura del respeto hacia los animales, a través de campañas y programas institucionales.
Asimismo, las denuncias podrán presentarse por distintos medios, incluyendo llamadas telefónicas y plataformas digitales, lo que busca facilitar la participación ciudadana en la protección animal.
Reformas adicionales aprobadas por el Congreso
Durante la misma sesión, el Congreso del Estado también aprobó modificaciones a la Ley de Obra Pública y Servicios Relacionados con la Misma, que permitirán realizar intervenciones en propiedad privada en los casos previstos por la legislación.
Estas reformas forman parte de un paquete legislativo orientado a fortalecer el marco normativo estatal y mejorar la ejecución de políticas públicas.
Origen y funciones del Instituto de Bienestar Animal
El Instituto de Bienestar Animal fue creado como un organismo especializado con el objetivo de coordinar la política pública en materia de protección animal en Puebla.
Entre sus funciones principales se encontraban:
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Promover campañas de esterilización
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Brindar atención veterinaria
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Atender denuncias por maltrato
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Rescatar y resguardar animales
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Impulsar la adopción responsable
Su desaparición marca un cambio significativo en la estructura institucional del estado en esta materia.
Implementación y retos
Tras la aprobación de la reforma, se prevé un proceso de transición administrativa que incluirá la transferencia de recursos humanos, materiales y financieros al SEDIF.
Entre los principales retos destacan:
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Garantizar la continuidad de los servicios
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Evitar rezagos en la atención de denuncias
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Asegurar la capacitación del personal
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Mantener estándares de calidad en la atención animal
El desempeño del DIF en esta nueva etapa será clave para determinar el impacto real de la reforma.
Un cambio que abre debate
La desaparición del Instituto de Bienestar Animal en Puebla ha generado un debate entre quienes consideran que la medida permitirá mejorar la cobertura y eficiencia institucional, y quienes advierten riesgos en la pérdida de especialización.
El resultado de esta reestructuración dependerá de la implementación de la reforma y de la capacidad del gobierno estatal para garantizar una atención efectiva en la protección de los animales.
Mientras tanto, el tema se mantiene como un punto relevante en la agenda pública, en un contexto donde el bienestar animal cobra cada vez mayor importancia social y legislativa.
