Para comprender de manera profunda cómo experimentan las mujeres las desigualdades, las agresiones y la falta de oportunidades en su vida cotidiana, el Ayuntamiento de Puebla presentó el Diagnóstico sobre la Prevalencia de la Discriminación y la Violencia de Género 2025, un documento respaldado por la academia que busca convertirse en una herramienta estratégica para el diseño de políticas públicas con enfoque de género.
El informe fue presentado en el Centro de Desarrollo Comunitario de Santo Tomás Chautla, uno de los cinco puntos donde se realizó el levantamiento de información. La jornada contó con la participación de autoridades municipales, representantes de la BUAP y líderes comunitarios de las juntas auxiliares.
Durante la presentación, la titular de la Secretaría para la Igualdad Sustantiva de Género, Zaira González Gómez, subrayó la importancia de este esfuerzo institucional:
“Este diagnóstico nos permite mirar de frente las realidades que viven las mujeres en su vida cotidiana, y nos obliga a actuar con responsabilidad, sensibilidad y urgencia”, afirmó.
El estudio fue elaborado en coordinación con el Centro de Estudios de Género de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP, lo que garantiza un enfoque metodológico sólido y una interpretación técnica adecuada de los resultados.
Diagnóstico 2025: ¿dónde y cómo se levantó la información?
El levantamiento se realizó en un polígono conformado por cinco juntas auxiliares de Puebla, seleccionadas por su diversidad territorial y social:
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San Pedro Zacachimalpa
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Santo Tomás Chautla
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San Baltazar Tetela
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Santa María Guadalupe Tecola
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San Andrés Azumiatla
Estas zonas representan una muestra significativa de la dinámica urbana y rural del municipio, lo que permitió identificar patrones comunes y problemáticas particulares que enfrentan niñas, adolescentes y mujeres adultas.
La directora de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP, Josefina Manjarrez Rosas, quien acudió en representación de la rectora María Lilia Cedillo Ramírez, destacó el compromiso de la institución para generar conocimiento que contribuya a entornos más seguros, igualitarios y libres de violencia.
Principales causas de discriminación: estudios, clase social, edad y orientación sexual
Uno de los apartados centrales del diagnóstico se enfoca en la prevalencia de la discriminación, revelando que las mujeres poblanas enfrentan barreras estructurales asociadas a tres factores clave:
Nivel de estudios
Se identificó que las mujeres con menor escolaridad enfrentan mayores obstáculos para acceder a empleos formales, servicios públicos y atención institucional oportuna. A su vez, quienes poseen un mayor nivel académico también reportaron discriminación, pero asociada a estigmas, prejuicios o descalificaciones en espacios laborales.
Clase social
La pertenencia a sectores con menores recursos económicos continúa siendo un factor determinante en el trato desigual hacia las mujeres, especialmente en trámites gubernamentales, servicios médicos y espacios comunitarios.
Edad
La discriminación por edad afectó principalmente a mujeres jóvenes, quienes señalaron actitudes adultocentristas; y a mujeres mayores, quienes reportaron ser tratadas con desdén o invisibilizadas en espacios de decisión.
Orientación sexual
El estudio también reveló casos de discriminación hacia mujeres de la comunidad LGBTQ+, especialmente en espacios educativos, laborales y de convivencia comunitaria.
Estos factores, combinados, generan entornos donde múltiples formas de discriminación se entrelazan, aumentando la vulnerabilidad de amplios sectores de la población femenina.
¿Dónde ocurre la discriminación con mayor frecuencia?
De acuerdo con el diagnóstico, los espacios donde las mujeres reportaron mayores episodios de discriminación fueron:
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Ámbitos educativos, donde se identificaron prácticas excluyentes hacia estudiantes por su orientación sexual o nivel socioeconómico.
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Espacios laborales, particularmente entre empleadoras/es que reproducen estereotipos de género o asignan roles diferenciados.
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Áreas públicas, donde persisten el acoso, el maltrato y la desatención hacia mujeres jóvenes y adultas mayores.
Estos resultados permiten trazar un mapa preliminar de intervención que será clave para la elaboración de políticas públicas municipales.
Violencia de género: los espacios con mayor incidencia en Puebla
El diagnóstico también arrojó datos importantes sobre las violencias que enfrentan diariamente las mujeres en el municipio. Los ámbitos con mayor incidencia fueron:
Ámbito escolar
Se detectaron casos de violencia psicológica, acoso sexual y discriminación por apariencia física, edad o identidad de género.
Ámbito laboral
Las mujeres señalaron desigualdad salarial, hostigamiento sexual, cargas excesivas de trabajo y poca respuesta institucional ante sus denuncias.
Ámbito digital
Las agresiones más frecuentes incluyeron difusión no consentida de imágenes, mensajes de acoso, extorsión y amenazas por redes sociales.
Ámbito familiar
La violencia psicológica y física permanece como un problema persistente dentro de los hogares.
Ámbito de pareja
Las mujeres reportaron violencia emocional, económica, sexual y física, así como control coercitivo y agresiones digitales.
Tipos de violencia predominante
Las formas de violencia más frecuentes fueron:
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Violencia sexual
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Violencia psicológica
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Violencia física
Estos datos confirman que la violencia de género continúa siendo un problema estructural profundo que afecta a las mujeres en todos los espacios de su vida diaria.
💜 Hoy dimos un paso fundamental con la entrega del Diagnóstico de Violencia y Discriminación, un ejercicio que nos permite escuchar y comprender las realidades que viven mujeres y comunidades de cinco juntas auxiliares.
Agradezco el respaldo de nuestro Presidente Municipal… pic.twitter.com/nr1MYedBxE
— Zaira González (@ZairaGlez6) December 1, 2025
Un insumo clave para la acción comunitaria y la intervención pública
Además de entregar los resultados, las autoridades municipales hicieron llegar ejemplares del diagnóstico a representantes de las cinco juntas auxiliares involucradas.
Las y los representantes comunitarios coincidieron en que esta información será fundamental para:
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Desarrollar estrategias de prevención local
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Crear protocolos comunitarios de atención
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Fortalecer redes de apoyo para mujeres y niñas
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Impulsar procesos de sensibilización en escuelas y centros de trabajo
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Orientar recursos a zonas con mayor incidencia
El diagnóstico se convertirá en una guía técnica para la elaboración de políticas públicas basadas en datos, permitiendo al Ayuntamiento atender de forma focalizada los territorios con mayor riesgo.
Importancia de la coordinación entre gobierno y academia
La colaboración entre el Ayuntamiento de Puebla y la BUAP refuerza la necesidad de que las instituciones trabajen de manera conjunta para generar datos confiables y estrategias efectivas. El respaldo académico garantiza:
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Rigor metodológico
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Perspectiva interdisciplinaria
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Enfoque de derechos humanos
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Procesos transparentes y verificables
Además, permite identificar tendencias que no siempre son visibles para las autoridades, pero que se manifiestan con claridad a nivel comunitario.
Una herramienta estratégica rumbo a 2026
El Diagnóstico 2025 generará insumos clave para:
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Actualizar las políticas municipales
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Diseñar programas con enfoque de género
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Fortalecer la atención en escuelas, comunidades y centros laborales
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Mejorar protocolos de prevención, atención y sanción
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Evaluar el cumplimiento de metas en igualdad y no discriminación
El Ayuntamiento de Puebla ha señalado que esta información será utilizada para priorizar intervenciones en zonas de alto riesgo durante 2026.
🟣📌 Hoy nuestra titular @ZairaGlez6 presentó el Diagnóstico sobre la Prevalencia de Discriminación y Violencia de Género. Este estudio se realizó en un polígono que integra a cinco juntas auxiliares. 1/2 pic.twitter.com/D2ISN1AJMU
— Secretaría para la Igualdad Sustantiva de Género (@PueblaMujeres) December 1, 2025
Un llamado urgente a actuar
El Diagnóstico sobre la Prevalencia de la Discriminación y la Violencia de Género 2025 deja claro que las mujeres continúan enfrentando violencias normalizadas y múltiples formas de discriminación en su vida diaria.
Los hallazgos son contundentes: la desigualdad no solo persiste, sino que se reproduce en escuelas, trabajos, hogares, calles y espacios digitales.
Este documento no solo expone problemas: también ofrece una base sólida para diseñar soluciones.
El reto ahora es traducir los datos en acciones claras, sostenidas y con impacto real en la vida de miles de mujeres.
