La presencia de un mono araña en un evento oficial en Ocotlán, Jalisco, desató una fuerte controversia en redes sociales y derivó en una denuncia penal por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), así como en la renuncia de la regidora Silvia Iliana Villarruel Gutiérrez.

El caso, que rápidamente se viralizó, puso sobre la mesa la discusión sobre la tenencia ilegal de fauna silvestre, el tráfico de especies en peligro de extinción y la responsabilidad de los servidores públicos frente a la legislación ambiental mexicana.


¿Qué ocurrió en el evento de la Casa de la Cultura en Ocotlán?

La regidora del municipio de Ocotlán fue captada durante un acto público realizado en la Casa de la Cultura local, donde asistió en representación de la alcaldesa panista Deysi Ángel Hernández.

En las imágenes difundidas en redes sociales se observa a la funcionaria cargando una cría de mono araña, el cual vestía un suéter rosa y estaba sujeto con arnés y correa. Durante el evento, mientras era presentada ante los asistentes, se aprecia que la edil da un manotazo al animal con la aparente intención de controlarlo.

El video generó una oleada de críticas, especialmente porque el mono araña es una especie catalogada en peligro de extinción en México y su posesión por particulares está estrictamente prohibida.


Mono araña: especie en peligro de extinción protegida por la ley

El mono araña (Ateles geoffroyi) está enlistado como especie en peligro de extinción conforme a la NOM-059-SEMARNAT-2010.

Además, la Ley General de Vida Silvestre establece que ningún ejemplar de primate puede ser sujeto de aprovechamiento extractivo, ya sea con fines comerciales o de subsistencia. Esto implica que:

  • No existen permisos para su posesión como mascota.

  • No hay criaderos legales autorizados para esta especie en México.

  • Está prohibida su captura, transporte, comercio o exhibición sin autorización oficial.

La denuncia presentada por Profepa se fundamenta en el Artículo 420, fracción IV del Código Penal Federal, que sanciona actividades ilegales relacionadas con especies protegidas o incluidas en tratados internacionales como la CITES.


Profepa presenta denuncia penal por posesión ilegal

Tras la difusión del video, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente informó que el 10 de febrero su personal acudió a la presidencia municipal de Ocotlán para recabar información y determinar el origen del ejemplar.

Durante la diligencia, la regidora declaró que el mono no era de su propiedad y que desconocía los datos de la persona responsable, señalando que únicamente lo “pidió prestado” para interactuar con él durante el evento.

Profepa indicó que se le informó sobre las disposiciones legales en materia de vida silvestre y se le solicitó proporcionar información que permitiera ubicar a quien tuviera al primate en posesión ilegal.

La dependencia confirmó que presentó una denuncia penal contra quien resulte responsable por la posesión ilícita del ejemplar.


Críticas en redes sociales: señalamientos de incongruencia

La polémica aumentó debido a que la regidora ha promovido públicamente campañas contra el maltrato animal, la tenencia responsable de mascotas y la adopción de perros.

Usuarios en redes sociales señalaron una presunta incongruencia entre esos posicionamientos y la interacción con un animal silvestre protegido por la ley.

Algunos comentarios incluso apuntaron a la posibilidad de que el caso pudiera estar vinculado con tráfico ilegal de especies, una problemática que afecta gravemente a la biodiversidad mexicana.


La postura de la regidora: “Fue un error, no lo minimizo ni lo justifico”

En su perfil oficial de Facebook, Silvia Iliana Villarruel Gutiérrez publicó un mensaje en el que reconoció que su actuar fue incorrecto.

“Durante el evento vi que uno de los asistentes traía un mono. En ese momento, por el cariño que siempre he tenido por los animales, se me hizo fácil acercarme, interactuar con él y cargarlo por un momento. Hoy, con más calma, reconozco que no fue una acción correcta, sobre todo en un evento público”, escribió.

Posteriormente agregó:

“Lo que ocurrió no debió pasar. Desde el primer momento asumí mi responsabilidad por haber interactuado con un ejemplar de fauna silvestre, que no es de mi propiedad. Fue un error. No lo minimizo y no lo justifico. Lo lamento profundamente”.

La edil aseguró que el mono no estuvo bajo su cuidado y que no hubo intención de exhibirlo como atracción.


Renuncia inmediata al cargo de regidora en Ocotlán

El 13 de febrero, la funcionaria anunció su separación inmediata del cargo.

“Comprendo la indignación y el enojo que este hecho ha provocado, por lo que he decidido separarme del cargo de Regidora de manera inmediata”, expresó.

También afirmó que colaborará plenamente con las autoridades para esclarecer los hechos y reiteró que su prioridad es que el caso se resuelva conforme a derecho.


¿Quién es la regidora Silvia Iliana Villarruel Gutiérrez?

La ahora exregidora formaba parte del cabildo de Ocotlán como integrante de Movimiento Ciudadano.

Dentro del ayuntamiento presidía:

  • La Comisión Edilicia de Asistencia Social

  • La Comisión de Hacienda y Recaudación

  • Participación Ciudadana

Además, fungía como vocal en Educación y Fiestas Cívicas.

En su trayectoria pública ha participado en debates relacionados con transparencia presupuestaria y normativas municipales. También es conocida en el municipio por su labor como maestra de danza polinesia con más de 30 años de trayectoria.


Marco legal: ¿Qué sanciones podría haber en este caso?

El Artículo 420 del Código Penal Federal establece sanciones para quien capture, posea, transporte o comercialice especies en peligro de extinción.

Las penas pueden incluir:

  • Multas económicas considerables.

  • Penas de prisión.

  • Decomiso del ejemplar.

Cabe señalar que la investigación continúa y que la denuncia es contra quien resulte responsable, por lo que corresponderá a la autoridad ministerial determinar posibles responsabilidades penales.


Tráfico de especies en México: un problema persistente

México es uno de los países con mayor biodiversidad del mundo, pero también enfrenta graves problemas de tráfico ilegal de fauna silvestre.

El mono araña, debido a su apariencia carismática y comportamiento social, suele ser víctima del comercio ilegal como mascota. Sin embargo, especialistas advierten que:

  • Son animales altamente sensibles y sociales.

  • Requieren hábitats complejos imposibles de replicar en entornos domésticos.

  • Su extracción impacta negativamente en las poblaciones silvestres.

Cada ejemplar extraído representa un daño directo a ecosistemas completos.


Repercusiones políticas y sociales

El caso ha generado debate en Jalisco sobre la responsabilidad de los funcionarios públicos frente a la legislación ambiental.

Organizaciones ambientalistas han reiterado que la aplicación de la ley debe ser uniforme, independientemente del cargo que ostente la persona involucrada.

Mientras tanto, la renuncia de la regidora busca contener el impacto político del caso en el gobierno municipal.


Un caso que abre el debate sobre fauna silvestre y responsabilidad pública

La captura de la regidora de Ocotlán con un mono araña en un evento oficial derivó en:

  • Una denuncia penal por posesión ilegal de especie en peligro de extinción.

  • Investigación por parte de Profepa.

  • La renuncia inmediata de la funcionaria.

Más allá del desenlace legal, el caso pone en evidencia la necesidad de reforzar la educación ambiental y el cumplimiento estricto de la normativa que protege la biodiversidad mexicana.

El mono araña no es una mascota. Es una especie en peligro cuya protección es responsabilidad de todos, incluyendo quienes ejercen funciones públicas.