El proyecto del Sistema de Transporte por Cable en Puebla enfrenta un nuevo episodio de tensión institucional, luego de que surgieran señalamientos sobre un presunto retraso de varios meses en la autorización de permisos municipales necesarios para avanzar con su desarrollo.
De acuerdo con la información difundida, la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Puebla, encabezada por Karina Asunción Romero Sainz, habría mantenido detenidos durante más de ocho meses diversos trámites relacionados con el proyecto.
El señalamiento coloca nuevamente en el centro de la discusión al gobierno municipal encabezado por Pepe Chedraui, particularmente por la responsabilidad que tendría el Ayuntamiento en materia de autorizaciones, gestión territorial y compatibilidad urbana.
La Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano forma parte del gabinete municipal y tiene entre sus atribuciones la atención de asuntos relacionados con el desarrollo urbano de la capital. El propio Ayuntamiento identifica a Karina Romero Sainz como titular de esta dependencia.
Un proyecto considerado estratégico para la movilidad de Puebla
El Sistema de Transporte por Cable se plantea como una de las alternativas para mejorar la movilidad en zonas de la ciudad donde las condiciones urbanas, la saturación vial y la topografía pueden dificultar la construcción o ampliación de infraestructura convencional.
El proyecto ha sido presentado como parte de una estrategia más amplia de movilidad para Puebla y su desarrollo requiere coordinación entre diferentes niveles de gobierno.
En junio de 2026, el Ayuntamiento avanzó en la conformación del Consejo Municipal de Desarrollo Urbano, organismo en el que participan distintas dependencias municipales relacionadas con la planeación, infraestructura, medio ambiente y servicios públicos.
Entre los integrantes se encuentra precisamente Karina Romero Sainz, además de funcionarios como David Aysa de Salazar, secretario de Movilidad e Infraestructura, e Iván Herrera Villagómez, secretario de Medio Ambiente.
Sin embargo, durante una de las sesiones reportadas públicamente no se abordaron de manera específica los predios destinados al proyecto del Cablebús, situación que alimentó cuestionamientos sobre el ritmo de los trabajos municipales relacionados con la obra.
Más de ocho meses de espera, el señalamiento
El principal cuestionamiento que ahora circula apunta a que los permisos municipales relacionados con el sistema de transporte por cable permanecerían pausados desde hace más de ocho meses.
De confirmarse oficialmente este retraso, la situación representaría un obstáculo importante para un proyecto que requiere coordinación administrativa y certidumbre en materia de uso de suelo, derechos de vía, predios, infraestructura y compatibilidad con la planeación urbana.
La pregunta central es sencilla: ¿por qué un proyecto considerado estratégico para la movilidad de Puebla permanece detenido durante tantos meses en la etapa de permisos municipales?
Hasta el momento, el señalamiento requiere una explicación puntual por parte del Ayuntamiento de Puebla y de la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano.
No basta con conocer que existen trámites administrativos. Para un proyecto de esta magnitud, la ciudadanía tiene derecho a conocer qué permisos están pendientes, cuándo fueron ingresados, qué requisitos faltan, qué dependencia debe resolverlos y cuál es el plazo estimado para concluirlos.
Karina Romero Sainz, en el centro de los cuestionamientos
La responsabilidad política y administrativa recae ahora sobre la dependencia encabezada por Karina Romero Sainz, debido a que la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano es una de las áreas municipales involucradas en los procesos de planeación y autorización urbana.
Romero Sainz fue presentada como parte del gabinete del alcalde Pepe Chedraui desde septiembre de 2024.
Su trayectoria incluye cargos relacionados con desarrollo urbano en distintos municipios de Puebla, de acuerdo con información publicada al momento de su incorporación al gabinete municipal.
Precisamente por tratarse de una funcionaria con experiencia en materia urbana, el retraso atribuido a su área genera mayores cuestionamientos.
La discusión no tendría que centrarse únicamente en una persona. El problema de fondo es determinar si existe una coordinación adecuada dentro del Ayuntamiento de Puebla para facilitar proyectos de infraestructura que requieren la participación de diferentes dependencias.
El Ayuntamiento de Puebla debe aclarar el estatus del Cablebús
La administración de Pepe Chedraui ha planteado diversos proyectos de modernización urbana y movilidad para la capital. Por ello, cualquier retraso administrativo relacionado con una obra de transporte masivo puede terminar afectando la percepción sobre la capacidad de ejecución del gobierno municipal.
El proyecto del transporte por cable no depende exclusivamente del Ayuntamiento. Existen responsabilidades estatales, federales y técnicas que deben cumplirse antes de que una obra de esta naturaleza pueda ejecutarse.
Sin embargo, precisamente por tratarse de una obra interinstitucional, la coordinación municipal resulta fundamental.
Un proyecto de transporte público no puede avanzar de manera eficiente si una de las autoridades involucradas mantiene pendientes durante meses los permisos necesarios.
Por eso, el gobierno municipal tendría que informar con claridad cuál es el punto exacto en el que se encuentra el procedimiento.
¿Qué permisos están detenidos?
Uno de los aspectos que deberá aclararse es la naturaleza de los permisos presuntamente pausados.
No es lo mismo un trámite relacionado con uso de suelo que una autorización para intervenir predios, una compatibilidad urbanística, una licencia, una autorización de construcción o un procedimiento relacionado con derechos de vía.
La ciudadanía necesita conocer específicamente:
- Qué permisos fueron solicitados.
- En qué fecha fueron ingresados.
- Qué dependencia municipal los recibió.
- Qué requisitos fueron cumplidos.
- Qué requisitos permanecen pendientes.
- Quién tiene actualmente la responsabilidad de resolverlos.
- Cuál es el fundamento legal para mantenerlos en pausa.
- Cuál es el plazo para emitir una resolución.
- Si existe algún requerimiento adicional para los responsables del proyecto.
Responder estas preguntas permitiría separar un retraso administrativo normal de un posible problema de coordinación institucional.
El transporte por cable no puede convertirse en rehén de la burocracia
Uno de los mayores riesgos para cualquier proyecto de infraestructura pública es que los procesos administrativos terminen convirtiéndose en un obstáculo para su ejecución.
El transporte público requiere planeación de largo plazo. Las ciudades crecen, las necesidades de movilidad aumentan y los gobiernos deben anticiparse a los problemas.
En ese contexto, un sistema de transporte por cable puede representar una alternativa para conectar zonas que actualmente enfrentan dificultades de movilidad.
Por ello, si existen observaciones técnicas o legales, deben hacerse públicas y atenderse.
Pero si los trámites simplemente permanecen detenidos sin una explicación clara, entonces la responsabilidad política aumenta.
La ciudadanía no necesita únicamente anuncios de nuevos proyectos. También necesita conocer qué está avanzando, qué está detenido y por qué.
Antecedentes de cuestionamientos a Desarrollo Urbano
La Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano ya ha enfrentado cuestionamientos públicos relacionados con su desempeño.
En octubre de 2025, por ejemplo, regidores cuestionaron a Karina Romero Sainz durante una comparecencia por asuntos relacionados con invasiones y construcciones irregulares en Puebla.
En ese mismo periodo se informó que el municipio había retirado 46 obras irregulares y que existían otras pendientes de retiro, además de reportarse cientos de inspecciones y sanciones vinculadas con incumplimientos normativos.
Estos antecedentes no prueban que exista una irregularidad en el caso del transporte por cable, pero sí explican por qué cualquier nuevo retraso atribuido a la dependencia genera atención y cuestionamientos políticos.
El costo de retrasar una obra de movilidad
Los retrasos administrativos no solamente representan un problema burocrático.
Cuando una obra pública se retrasa, también pueden modificarse costos, calendarios, procesos de contratación, estudios técnicos y programas de ejecución.
Además, las condiciones urbanas pueden cambiar.
Un proyecto diseñado para atender determinadas necesidades de movilidad debe actualizarse constantemente si pasan meses o años antes de iniciar su construcción.
En el caso de Puebla, donde el crecimiento urbano y la saturación vial representan retos permanentes, la discusión sobre nuevas alternativas de transporte adquiere especial relevancia.
Por eso, cualquier dependencia que tenga en sus manos un trámite fundamental para un proyecto de movilidad debe ofrecer información clara y verificable sobre sus tiempos de respuesta.
Pepe Chedraui también enfrenta el reto de la coordinación
Aunque los señalamientos se concentran en la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano, políticamente el asunto alcanza al alcalde Pepe Chedraui.
Como presidente municipal, es el responsable de encabezar la administración y coordinar a las distintas áreas del Ayuntamiento.
Si una dependencia municipal mantiene durante meses un trámite relacionado con un proyecto estratégico, corresponde al gobierno municipal explicar las razones y, en su caso, acelerar la coordinación necesaria para evitar que el proyecto permanezca estancado.
El problema no es solamente quién tiene el expediente.
El problema es quién está garantizando que el proyecto avance.
Puebla necesita menos burocracia y más resultados
El discurso de modernización urbana pierde fuerza cuando los grandes proyectos terminan atrapados en procedimientos que no ofrecen resultados visibles.
Puebla necesita infraestructura que responda a las necesidades de sus habitantes, pero también necesita instituciones capaces de procesar los permisos de manera eficiente, transparente y conforme a la ley.
La exigencia ciudadana debe ser clara: si existen impedimentos técnicos, jurídicos o ambientales, deben explicarse.
Si faltan documentos, deben señalarse.
Si existen observaciones, deben hacerse públicas.
Y si todo está en orden, entonces debe explicarse por qué los permisos permanecen detenidos.
La próxima explicación será clave
El proyecto del Sistema de Transporte por Cable todavía enfrenta distintas etapas antes de convertirse en una realidad para los habitantes de Puebla.
Por ello, el señalamiento sobre un supuesto retraso de más de ocho meses en permisos municipales deberá ser aclarado con documentos y fechas.
Hasta ahora, la información pública disponible confirma la participación de la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano en la estructura municipal vinculada con el proyecto y registra avances institucionales relacionados con la planeación urbana y los predios necesarios para el Cablebús.
Lo que falta conocer es la explicación puntual sobre los permisos presuntamente detenidos.
La administración municipal tiene la oportunidad de despejar dudas y demostrar que el proyecto no está frenado por falta de coordinación.
Mientras tanto, el cuestionamiento permanece sobre la mesa:
¿El enemigo del Sistema de Transporte por Cable es realmente la burocracia, o existe una falta de coordinación dentro del Ayuntamiento de Puebla?
La respuesta tendrá que venir de las autoridades municipales.
Y tendrá que venir con datos, fechas, documentos y, sobre todo, resultados.
