La salida de Marx Arriaga Navarro de la Dirección General de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) no solo representa un movimiento administrativo dentro del organigrama federal. Para amplios sectores del magisterio y de la comunidad educativa, se trata de un episodio que pone en el centro del debate el rumbo de la educación pública en México y la continuidad de la Nueva Escuela Mexicana (NEM).

El 13 de febrero de 2026, en medio de versiones encontradas sobre su destitución, Arriaga decidió transmitir en vivo desde sus oficinas en la Ciudad de México, denunciando presiones internas y defendiendo el proyecto educativo que encabezó durante los últimos años. Su postura fue clara: no abandonar la defensa de los Libros de Texto Gratuitos sin antes exponer públicamente los argumentos pedagógicos detrás de su construcción.

La escena, difundida en redes sociales, mostró a un funcionario que optó por la exposición pública antes que el silencio administrativo.


Un académico al frente de la transformación educativa

Originario de Texcoco, Estado de México, Marx Arriaga es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid y cuenta con estudios en Letras Hispánicas por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Durante más de una década fue profesor e investigador en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, donde participó activamente en procesos de rediseño curricular.

Su llegada al gobierno federal se dio en 2018, y en 2021 fue designado titular de Materiales Educativos durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. Desde esa posición, asumió uno de los encargos más complejos del sistema educativo: replantear el contenido de los libros que llegan cada año a millones de estudiantes.

Más allá de la polémica, su perfil ha sido el de un académico con postura crítica frente al modelo educativo heredado de las últimas décadas.


La Nueva Escuela Mexicana: un cambio de paradigma

La gestión de Arriaga estuvo marcada por la implementación de la Nueva Escuela Mexicana, modelo que propuso dejar atrás el enfoque centrado exclusivamente en competencias y evaluaciones estandarizadas para privilegiar una visión humanista, comunitaria y social del aprendizaje.

El rediseño de los Libros de Texto Gratuitos para el ciclo 2023-2024 fue el eje central de esta transformación. La propuesta incorporó:

  • Proyectos comunitarios como eje articulador del aprendizaje.

  • Contenidos transversales sobre inclusión, identidad y perspectiva de género.

  • Mayor participación del magisterio en la elaboración de materiales.

  • Un enfoque que coloca al docente como creador y no solo aplicador de contenidos.

Para sus defensores, el proceso representó una democratización sin precedentes en la elaboración editorial de los libros. Miles de maestras y maestros participaron en asambleas estatales y en la construcción colectiva de propuestas.


Resistencia y transmisión en vivo: un acto político-pedagógico

Tras confirmarse su separación del cargo, Arriaga inició una transmisión de más de 24 horas bajo el lema “Protesta con propuesta”. Desde sus oficinas en Avenida Universidad, defendió la pertinencia pedagógica de los libros y denunció intentos de suspender la transmisión.

En su mensaje, afirmó que no se trataba de una disputa personal, sino de la defensa de un proyecto construido por docentes de todo el país.

Comités de Defensa de la Nueva Escuela Mexicana respaldaron su postura y rechazaron lo que consideraron un intento de revertir avances en la participación magisterial.


El ofrecimiento de una embajada y la negativa

En medio de la controversia, Arriaga confirmó que el secretario de Educación, Mario Delgado, le ofreció meses atrás una embajada en el extranjero. Según relató, la propuesta implicaba dejar su cargo.

Arriaga aseguró que rechazó el ofrecimiento porque no estaba dispuesto a abandonar el proyecto educativo ni a permitir modificaciones que, en su opinión, desvirtuaran el trabajo colectivo realizado.

“Preferí quedarme a defender los materiales de las compañeras y compañeros que creyeron en este proyecto”, declaró durante la transmisión.

La revelación añadió un nuevo matiz político al conflicto.


Reacciones encontradas y defensa presidencial

Mientras sectores de oposición celebraron su salida, organizaciones magisteriales y colectivos afines a la NEM denunciaron un retroceso.

La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que los libros de texto no serán modificados, enviando un mensaje de continuidad al modelo educativo.

Para quienes respaldan la gestión de Arriaga, su destitución no borra el impacto de la reforma ni el cambio de narrativa en las aulas. Argumentan que por primera vez en décadas el profesorado fue reconocido como diseñador de su propia herramienta pedagógica.


Más allá de la polémica: el legado de Marx Arriaga

La figura de Marx Arriaga divide opiniones, pero su gestión dejó huella. Bajo su dirección:

  • Se transformaron contenidos y metodologías de los libros de texto.

  • Se amplió la discusión pública sobre el sentido social de la educación.

  • Se colocó al magisterio en el centro del proceso editorial.

  • Se cuestionó abiertamente el paradigma educativo neoliberal.

Sus críticos señalan errores técnicos y excesiva carga ideológica; sus defensores sostienen que todo cambio profundo genera resistencias y que la discusión abierta es parte de la democracia educativa.


El futuro de la Nueva Escuela Mexicana

El relevo en la Dirección General de Materiales Educativos abre interrogantes sobre la continuidad del proyecto. ¿Habrá ajustes técnicos sin modificar el enfoque? ¿Se mantendrá la participación docente como eje central?

La SEP deberá equilibrar la estabilidad institucional con el diálogo social en un tema tan sensible como la educación básica.

Lo cierto es que la etapa encabezada por Marx Arriaga obligó al país a discutir de fondo qué tipo de formación desean las familias mexicanas y qué papel debe desempeñar el Estado en la construcción de contenidos escolares.


Una defensa que trasciende el cargo

La salida de Marx Arriaga de la SEP no cierra el debate sobre la Nueva Escuela Mexicana. Por el contrario, lo profundiza. Su resistencia pública y su negativa a aceptar una embajada en el extranjero fortalecieron la narrativa de que su gestión estuvo guiada por convicciones pedagógicas más que por cálculos políticos.

En un contexto de polarización, su figura se consolida como uno de los protagonistas más influyentes en la redefinición reciente de la política educativa mexicana.

Más allá de la controversia, su paso por la SEP dejó instalada una pregunta clave: ¿la educación pública debe reproducir inercias del pasado o atreverse a transformarse desde sus cimientos?