La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó las acusaciones hechas por el director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terry Cole. El funcionario estadounidense señaló presuntos vínculos de autoridades mexicanas con organizaciones del narcotráfico.
Durante su conferencia de prensa de este 15 de julio, Sheinbaum calificó los señalamientos como “muy desafortunados” y sin sustento. Además, consideró que tienen un posible trasfondo político.
La mandataria también lanzó un mensaje directo a la agencia estadounidense: “A México se le respeta”.
Asimismo, pidió a la DEA concentrar mayores esfuerzos en los problemas que enfrenta Estados Unidos. Entre ellos mencionó la producción, distribución y consumo de drogas. También señaló el lavado de dinero generado por el mercado ilegal de estas sustancias.
Pese al intercambio de declaraciones, Sheinbaum mantuvo abierta la posibilidad de continuar la cooperación entre ambos países. Sin embargo, dejó claro que cualquier colaboración deberá desarrollarse con respeto a México y a su soberanía.
Sheinbaum rechaza las acusaciones del director de la DEA
Claudia Sheinbaum cuestionó de manera directa las afirmaciones atribuidas al director de la DEA. Aseguró que no existen elementos que permitan sostener una acusación general contra el Gobierno de México.
Según la presidenta, los comentarios de Terry Cole parecen un posicionamiento político. Por ello, consideró que sus palabras no corresponden a una declaración respaldada por investigaciones o pruebas concretas.
“Me parece una declaración muy desafortunada por varias razones. La primera, porque me parece más una declaración política que una de sustento”, expresó.
Después, Sheinbaum fue más contundente al señalar que las acusaciones carecen de fundamento.
La presidenta consideró que cualquier señalamiento de esta naturaleza debe estar acompañado de pruebas. Esto resulta aún más importante cuando se habla de delincuencia organizada y de las instituciones de otro país.
Por ese motivo, rechazó las afirmaciones del funcionario estadounidense. Al mismo tiempo, pidió mantener una relación bilateral basada en la cooperación institucional.
Sheinbaum también llamó al titular de la DEA a trabajar en los problemas internos de su agencia y de Estados Unidos.
“Lo conminamos a que trabaje mucho en Estados Unidos y dentro de su propia organización”, afirmó.
Además, señaló que la cooperación con México puede continuar. No obstante, insistió en que debe existir respeto entre ambas naciones.
Presidenta pide a la DEA investigar el mercado de drogas en Estados Unidos
Otro punto central de la respuesta de Sheinbaum fue el mercado estadounidense de drogas.
La presidenta señaló que Estados Unidos enfrenta un grave problema relacionado con el consumo y la distribución de sustancias ilegales. Por esa razón, consideró necesario investigar las redes que operan dentro de ese territorio.
También pidió poner atención en las estructuras financieras utilizadas para lavar las ganancias obtenidas por el narcotráfico.
“¿Quién la vende? ¿Cómo la venden? ¿Cómo la distribuyen? ¿Cómo lavan el dinero?”, cuestionó la mandataria.
Para Sheinbaum, esas preguntas deberían formar parte de las prioridades de la DEA.
La presidenta también sostuvo que existe producción de drogas sintéticas dentro de Estados Unidos. Entre ellas mencionó las metanfetaminas.
Por lo tanto, consideró que el problema del narcotráfico no puede analizarse únicamente desde lo que ocurre fuera de ese país.
El combate a las drogas, explicó, debe considerar todos los puntos de la cadena criminal. Esto incluye la producción, el traslado y la distribución. También deben investigarse el consumo y las operaciones financieras relacionadas con estos delitos.
En ese contexto, Sheinbaum cuestionó las actividades internacionales de la agencia estadounidense.
“La DEA tiene mucho trabajo en Estados Unidos”, sostuvo.
Según la mandataria, la institución dedica una parte importante de sus esfuerzos a operaciones fuera de su territorio. Sin embargo, señaló que también existen problemas internos que requieren atención.
Sheinbaum señala casos polémicos dentro de la DEA
Durante su conferencia, la presidenta también habló sobre antecedentes relacionados con integrantes de la propia DEA.
Sheinbaum recordó que algunos funcionarios de la agencia han enfrentado cuestionamientos por posibles relaciones inapropiadas con personas cercanas a integrantes del narcotráfico.
“Recientemente se dio a conocer de un elemento de la DEA vinculado con el narcotráfico”, declaró.
La mandataria agregó que no se trata de un caso aislado. Incluso afirmó que existen “muchísimos” antecedentes que deberían ser revisados.
Uno de los casos mencionados fue el de Nicholas Palmeri, exdirector regional de la DEA en México.
Palmeri fue retirado de su cargo en 2022. Su gestión al frente de la oficina regional tuvo una duración aproximada de 14 meses.
Reportes periodísticos publicados en aquel momento señalaron que mantuvo contactos considerados inapropiados con abogados de personas vinculadas al narcotráfico.
El caso generó cuestionamientos debido a la importancia del cargo que ocupaba. La dirección regional de la DEA en México es una posición relevante dentro de las operaciones internacionales de la agencia.
Sheinbaum utilizó este antecedente para reforzar su crítica.
A su juicio, la DEA debe revisar primero las posibles irregularidades dentro de su propia estructura. Además, consideró incorrecto realizar acusaciones generales contra autoridades mexicanas sin presentar pruebas.
Reducción de homicidios, argumento de Sheinbaum ante la DEA
La disminución de los homicidios dolosos fue otro de los argumentos utilizados por la presidenta.
Sheinbaum afirmó que su administración ha logrado una reducción de 48 por ciento en este delito. Según su postura, ese resultado contradice las acusaciones sobre una posible relación del gobierno con organizaciones criminales.
“Si un gobierno está vinculado con algún grupo delictivo, no puede haber disminución de delitos”, afirmó.
La mandataria calificó esa posibilidad como una contradicción.
Desde su perspectiva, la protección gubernamental hacia un grupo criminal provocaría un fortalecimiento de esa organización. Como consecuencia, también podría registrarse un incremento de la violencia.
Por ello, presentó la reducción de los homicidios como uno de sus principales argumentos frente a las acusaciones de la DEA.
Sheinbaum también cuestionó el contexto en el que surgieron las declaraciones del funcionario estadounidense.
La presidenta señaló que los comentarios aparecieron cerca de la presentación de los resultados de seguridad de su administración. Por ese motivo, consideró que podrían tener una intención política.
No obstante, el debate sobre la seguridad pública requiere analizar diferentes indicadores. La reducción de un delito no permite explicar por sí sola toda la situación del país.
Por esa razón, los resultados de la estrategia federal deberán evaluarse con datos oficiales y tendencias de largo plazo.
Sheinbaum recuerda el caso de García Luna y el gobierno de Calderón
Durante su respuesta, Claudia Sheinbaum también hizo referencia al sexenio del expresidente Felipe Calderón.
La mandataria recordó el caso de Genaro García Luna, quien ocupó la Secretaría de Seguridad Pública durante ese gobierno.
Sheinbaum utilizó ese antecedente para señalar las consecuencias que puede tener una relación entre funcionarios de alto nivel y grupos criminales.
“La mejor demostración es el sexenio de Calderón”, sostuvo.
Después, recordó que durante ese periodo aumentaron los homicidios dolosos y otros delitos.
El caso de García Luna ha sido utilizado de manera frecuente por el actual gobierno para cuestionar la estrategia de seguridad aplicada entre 2006 y 2012.
Para Sheinbaum, ese antecedente permite establecer una diferencia con los resultados presentados por su administración.
Sin embargo, la relación entre violencia, estrategias de seguridad y corrupción institucional es compleja. Su análisis requiere considerar diversos factores y no solamente las cifras de homicidios.
México mantendrá cooperación con Estados Unidos bajo respeto mutuo
Pese al tono de la respuesta presidencial, Sheinbaum no cerró la puerta a la colaboración con las autoridades de Estados Unidos.
La mandataria señaló que México puede continuar trabajando con las instituciones estadounidenses contra el tráfico de drogas y otros delitos internacionales.
Sin embargo, estableció una condición clara: la cooperación debe basarse en el respeto mutuo.
El Gobierno de México ha insistido en que la colaboración internacional no debe significar subordinación. Tampoco debe permitir acciones que afecten la soberanía nacional.
Esta postura adquiere especial importancia debido a los retos compartidos entre ambos países.
El tráfico de fentanilo es uno de ellos. También se encuentran el flujo ilegal de armas hacia México y las operaciones financieras del crimen organizado.
A estos problemas se suma el elevado consumo de drogas dentro de Estados Unidos.
Por ese motivo, el Gobierno mexicano sostiene que ambos países deben asumir responsabilidades dentro de la lucha contra el narcotráfico.
El narcotráfico vuelve a generar tensión entre México y Estados Unidos
Las declaraciones del director de la DEA y la respuesta de Claudia Sheinbaum muestran las diferencias que existen entre ambos países.
Estados Unidos ha colocado el combate al fentanilo entre sus principales prioridades de seguridad.
México, por su parte, insiste en abordar otros aspectos del problema. Entre ellos se encuentran el consumo de drogas en territorio estadounidense y el tráfico ilegal de armas.
El Gobierno mexicano también ha pedido investigar las redes financieras utilizadas por las organizaciones criminales.
De esta forma, ambos países enfrentan un problema compartido, pero mantienen diferencias sobre la forma de abordarlo.
La seguridad representa uno de los temas más delicados de la relación bilateral.
Por ello, cualquier acusación realizada por funcionarios de alto nivel puede generar nuevas tensiones diplomáticas.
México ha planteado que la cooperación debe realizarse mediante el intercambio de información. También propone fortalecer la coordinación entre instituciones.
Al mismo tiempo, el gobierno de Sheinbaum ha rechazado cualquier acción unilateral que pueda ser considerada una violación de la soberanía nacional.
Sheinbaum endurece su postura frente a la DEA
La respuesta de Claudia Sheinbaum representa un mensaje directo hacia la actual dirección de la DEA.
La presidenta no solo rechazó las acusaciones. También trasladó una parte importante del debate hacia los problemas que enfrenta Estados Unidos.
La producción de drogas, su distribución y el consumo fueron algunos de los temas mencionados. Asimismo, cuestionó el lavado de dinero y las posibles irregularidades dentro de las instituciones estadounidenses.
Por otra parte, Sheinbaum utilizó los resultados de seguridad de su administración para responder a las acusaciones.
La reducción de los homicidios se convirtió en el principal argumento presentado por la mandataria.
Sin embargo, el intercambio de declaraciones también muestra la complejidad de la relación entre México y Estados Unidos.
El narcotráfico funciona mediante redes internacionales. Por ello, su combate requiere coordinación entre gobiernos, agencias de seguridad y sistemas de justicia.
El reto para ambos países será mantener esa colaboración pese a las diferencias públicas.
Por ahora, la postura del Gobierno mexicano quedó definida.
México continuará trabajando con Estados Unidos en temas de seguridad, pero exigirá una relación basada en el respeto institucional y la soberanía.
“A México se le respeta”, sentenció Claudia Sheinbaum.
