La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció el envío de una iniciativa de reforma legal que transformará al Instituto Nacional de Migración (INM) en el nuevo Instituto de Movilidad Humana, un organismo que, de acuerdo con la mandataria, responderá de mejor manera a la realidad actual de los flujos migratorios y al enfoque internacional de derechos humanos.

Durante su conferencia matutina desde Palacio Nacional, Sheinbaum fue enfática al señalar que esta propuesta no se trata de un ajuste cosmético ni de una simple modificación administrativa, sino de una actualización conceptual, operativa y normativa que busca modernizar la política migratoria del país. La presidenta sostuvo que el término “migración” ha quedado rebasado frente a la complejidad de los desplazamientos humanos contemporáneos, en los que convergen factores económicos, sociales, humanitarios, climáticos y de seguridad.

“Migración es un nombre que prácticamente ya no se usa. En realidad es la movilidad de una persona de un lugar a otro”, explicó la mandataria al justificar el cambio de denominación.

Este anuncio marca un punto de inflexión en la narrativa institucional del Estado mexicano sobre el fenómeno migratorio, colocando en el centro el concepto de movilidad humana, ampliamente adoptado por organismos internacionales y gobiernos que buscan un enfoque más integral e incluyente.


¿Qué es la movilidad humana y por qué sustituye al concepto de migración?

El concepto de movilidad humana engloba no solo a las personas migrantes tradicionales —quienes se trasladan de un país a otro para establecerse—, sino también a solicitantes de asilo, refugiados, desplazados internos, personas en tránsito, retornados y quienes se ven obligados a moverse por causas ambientales o de violencia.

De acuerdo con la visión expuesta por la presidenta Sheinbaum, el nuevo Instituto de Movilidad Humana tendrá como eje rector la protección de los derechos humanos, sin perder de vista las atribuciones del Estado mexicano en materia de control, registro y ordenamiento de los flujos poblacionales.

Este enfoque busca alinear a México con estándares internacionales promovidos por organismos como la ONU y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), donde la movilidad humana se concibe como un fenómeno estructural y no como una anomalía que deba ser contenida únicamente desde una lógica de seguridad.


Instituto de Movilidad Humana: continuidad operativa y fortalecimiento institucional

Uno de los puntos clave subrayados por la presidenta es que la reforma no implicará la desaparición de funciones ni una parálisis administrativa. Por el contrario, la iniciativa pretende garantizar todas las atribuciones actuales del INM, reforzarlas y dotarlas de un marco jurídico más acorde con los desafíos actuales.

Sheinbaum destacó que el nuevo organismo mantendrá tareas fundamentales como:

  • Control y regulación del ingreso y salida de personas del territorio nacional.

  • Coordinación con autoridades federales, estatales y municipales.

  • Atención a personas migrantes en tránsito.

  • Protección de los derechos humanos de población extranjera.

  • Vinculación con instancias internacionales y países de origen, tránsito y destino.

La diferencia sustancial, explicó, será el enfoque integral, que permitirá diseñar políticas públicas más eficaces, humanitarias y coordinadas.


Respaldo total a Sergio Salomón Céspedes Peregrina

En medio de versiones periodísticas que colocaban al exgobernador de Puebla como posible relevo en la Secretaría de Gobernación, la presidenta fue clara y contundente al ratificar a Sergio Salomón Céspedes Peregrina como titular del organismo migratorio.

“Trabaja muy bien Sergio Salomón. Está haciendo un trabajo muy bueno al frente del instituto”, afirmó Sheinbaum.

La mandataria precisó que, si bien la iniciativa de reforma no fue propuesta por Céspedes Peregrina, su gestión ha sido clave para mantener la estabilidad operativa del instituto en un contexto complejo, marcado por el incremento de flujos migratorios provenientes de Centroamérica, Sudamérica y otras regiones.

El respaldo presidencial no solo desmiente rumores de cambios en el gabinete, sino que también envía un mensaje de continuidad y confianza política en un área estratégica para la relación de México con Estados Unidos y con organismos internacionales.


Sin cambios en el gabinete rumbo a 2027

Aprovechando el tema, Sheinbaum también desactivó especulaciones sobre ajustes en su equipo de trabajo de cara a las elecciones intermedias de 2027. Con un categórico “no, no hay cambios”, confirmó la permanencia de su gabinete, incluida la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez.

Este mensaje busca transmitir estabilidad política y gobernabilidad, elementos clave en un contexto donde las reformas estructurales —como la del nuevo Instituto de Movilidad Humana— requieren respaldo institucional y coordinación intersecretarial.